El triunfo sobre la infecundidad (inscripto inconcientemente en la vivencia de muerte de una parte de sí) debido a una inseminación con óvulo o esperma NN no es gratuito. Esta articulación evidencia que en la mujer estéril se une la imposibilidad de concebir con la actuación de un espermatozoide destinado a fecundar que, por eso mismo, marca la imposibilidad, por parte del donante, de denominar hijo al producto que resulta de la unión de su gameta fecunda con otra desconocida. Esta unión, este “conectar cosas imposibles”, es lo que Aristóteles, en su Poética, denomina enigma.
