Más de lo mismo
El “desamparo”
Este es un tema reecurrente en las diversas normas que han venido rigiendo en materia de adopción. La nueva ley no es la excepción.
El mismo art. .31 7. que obliga a cit ar a los progenitores para que presión su consentimiento en el otorgamiento de una guarda, considera innecesario tal requisito cuando medio —por parte de aquellos-— un “desamparo moral o material’ del menor. Poro, como lo vengo sosteniendo en diversos trabajos, tal desamparo o abandono proviene de circunstancias exógenas que van más allá de la voluntad do la madre. Y es que la noción de abandono acusa una identidad particular resultante de elementos socioeconómico-culturales que inciden fuertemente sobre la estructura familiar.
De un estudio realizado por las Naciones Unidas surge que las razones principales del abandono de niños son la pobreza extrema de sus padres y los prejuicios sociales contra las madres solteras.
Al decir del representante de Unicef. Pierre Tagón, no se trata tan solo de un niño abandonado sino de toda una familia en estado de abandono. En tal cuadro de situación el desprendimiento del hijo se realiza mediante un acto volitivo viciado. Muchas veces surge la presión de las instituciones con ingerencia en la temática de la entrega de niños, presión ésta que también, y no infrecuentemente, proviene del grupo social al cual pertenece la madre.
