Tag-Archivo para » asistida «

Fertilización in vitro

Conviene aclarar que únicamente al concluir los estudios se podrá arribar a un diagnóstico presuntivo y que solo a partir de éste se podrá establecer un pronóstico y una propuesta terapéutica. Entonces se informará sobre los porcentajes de éxito, especialmente en los casos en que se requieran técnicas de alta complejidad (ejemplo: fertilización in vitro, con un 20 a un 23%).

Inseminacion asistida

inseminacion asistida

También parecería absurdo que se prohiba la adopción, en este momento de la historia de la humanidad, en especial en países de civilización parecida a la nuestra. En este marco, ¿qué significa el derecho a adoptar?, ¿crear un vínculo de filiación dentro del sistema legal privilegiando como línea directriz el interés del menor? La respuesta afirmativa hace a la esencia del ser humano. Si se reúnen los requisitos y, en especial, si el eje del accionar es el interés del menor, no tendría que privarse a nadie del derecho a la adopción.
Cuando en una legislación se trabaja sobre adopción y se dice que la mujer sola no puede adoptar, en realidad se está cometiendo un error. Hay que tener en cuenta siempre el interés del niño y posiblemente en el 90% de los casos va a ser mejor para ese niño que lo adopte una mujer sola a permanecer institucionalizado. Recordemos la altísima proporción de familias monoparentales con madres jefas de familia.
Cabe pensar si hay un derecho de los futuros adoptantes, o si estamos frente al derecho del niño a ser incorporado a una familia, teniendo en mira solamente su interés. Indudablemente se ha sostenido el rango superior que significa dotar de una familia al niño, y por ende la trama de acciones de filiación y derechos y deberes que devienen de la patria potestad.
Corresponde el reflexionar y preguntarse qué pasa con la procreación asistida que suscita tanto miedo, tanto temor, que tiene aristas impensables y desconocidas, que progresa —yo no voy a hablar de problemas médicos porque acá están los maestros y además cometería seguramente furcios y errores—; pero, ¡la cantidad de formas distintas de técnicas de procreación asistida que existen, y cada vez aparecen otras nuevas! Entonces, ¿podemos restringir?, ¿hay seres privilegiados que sí pueden ser progenitores? Ustedes habrán visto que últimamente a raíz de la ley que sancionó el Senado se sostuvo que se suscitaron inquietudes tales como la discriminación de algunas personas, ¿se puede coartar el derecho a la procreación y, por ende, a la creación de vínculos filiales? A diferencia de la procreación natural, para procrear mediante las nuevas técnicas de fecundación asistida, hombre y mujer necesitan un tercero, necesitan de otros, necesitan de la sociedad, necesitan de un Estado que regule este sistema; situación ésta similar a la que presenta la adopción. Ello es así para que el derecho de crear vínculos se traduzca en beneficios para los destinatarios y, en especial, sitúen al niño realmente en el lugar de sujeto y no de objeto.

Reproduccion asistida

reproduccion asistida

A veces es bueno remontarse en la Historia teniendo en claro que se trata de instituciones diferentes.
Al estudiar la familia y las costumbres, siempre aparece alguna lectura o referencia a la adopción. Formas distintas de creación de vínculos se presentan en las sociedades arcaicas relacionadas con cuestiones del grupo, y se visualizan siempre a través de dos formas, o como consecuencia de estructuras familiares muy rígidas, en las cuales no se acepta, prácticamente, la esterilidad, y ahí es donde aparecen aspectos muy parecidos a los de la procreación asistida. Hay que tener descendencia, porque hay que obedecer a estas estructuras rígidas de reglas sociales, entonces no es mal visto, y no era mal visto, en algunas sociedades primitivas que la mujer tuviera relaciones sexuales con un tercero, con el consentimiento de su marido. Subsistía el matrimonio, y el hijo concebido en tal forma en última instancia no era nada más ni nada menos que una forma de fertilización heteróloga y esto sucedía ya en la antigüedad. Los antropólogos cuando estudian estas situaciones investigar! distintas formas de creación de vínculos de inserción familiar. En las sociedades arcaicas no aparecen niños huérfanos, los asume la comunidad. Naturalmente se incorporan. Se ubica a quien más lo necesita con quien más tiene posibilidades de supervivencia.
También se presenta la adopción en las sociedades primitivas como respuesta a imperativos colectivos de supervivencia. Caso común: los esquimales. El intercambio de niños en razón de sexo; la incorporación, a veces, de la línea matrilineal y no la patrilineal, a pesar de que la patrilineal es la necesaria, pero cuando no hay fertilidad se recurre a la otra, con tal de no perder vitalidad social, fuerza ni poderío. O sea, el grupo no puede perder población, debe evitar la anomia.
Todo esto viene a cuento porque reflexionando sobre estos temas, escuchando las interesantes exposiciones que me precedieron, me preguntaba por qué en estas décadas.

Asistida

asistida

Fertilización asistida y género
El mundo fragmentario de la posmodernidad empa-renta la fertilidad asistida con la diversidad de géneros y un nuevo criterio de familia.
A partir de aquí se abre un abanico de posibilidades: desde revalorizar a la mujer sólo en su función de madre, como plantean las críticas feministas, hasta “la muerte del útero”, camino sin retorno en la disyunción entre reproducción y sexualidad, más acentuado aún en los proyectos de clonación. Otra perspectiva es la afirmación de un género único, es decir, hombres transexuales con úteros implantados, categoría intermedia, como los no-nacidos (embriones congelados) o los no-muertos (vampiros en la ficción), con el añorado —por el género masculino— lema “cualquiera puede embarazarse”, o por el contrario la supresión del embarazo y el parto.
Al no mediar la escena primaria cualquier combinación es posible, estalla el tiempo sucesivo de las generaciones deviniendo en una temporalidad circular donde el origen del sujeto puede provenir simultáneamente de dos o tres progenies, concepto que denominamos “circularidad de generaciones”. Como estas líneas son difusas, las fantasías endogámicas pueden adquirir una inquietante sensación de realidad.
Es probable que todo lo descripto ocurra en forma sincrónica, con lo cual las disposiciones familiares y de pareja son impredecibles.

Fertilidad asistida

fertilidad asistida

Fertilidad asistida y adopción

Nos limitaremos a plantear ciertas correspondencias entre estas dos líneas de filiación, relacionando el tema que venimos profundizando con el que constituye el núcleo de estas Jornadas.
Si, tal como lo postuló P. Aulagnier, el Yo es un aprendiz de historiador, podemos suponer que en el rastreo de sus raíces, ambos: adoptivos y productos de NTR, quedan parasitados por el origen, el cual puede convertirse en “arena en los ojos” (Gaspari, R. y otros) con el riesgo de que todo el investimiento psíquico de estos sujetos y su relación con el mundo pase por develar ese adjetivo (hijo adoptivo, hijo de la ciencia) que sustantiviza su origen: soy un adoptado, soy un embrión congelado, soy un clonado. ¿Será ésa la inscripción cultural que el contrato narcisista les adjudica y de la cual no podrán sustraerse? O, por el contrario, ¿puede el imaginario social albergar estas nuevas formas de filiación, en especial los hijos de la ciencia, sin ejercer discriminación?

Fertilidad asistida

fertilidad asistida

El desafío que nos plantea la fertilidad asistida es construir recursos para pensar lo impensable, lo inédito, aquello que no tiene precedentes en la historia porque no se asemeja a nada que haya existido.
Según su definición, las NTR1 tienen como finalidad colaborar o reemplazar los pasos naturales del proceso de reproducción. El significante reemplazar, como atractor caótico, nos lanza fuera del lugar de origen: la escena primaria. Así, la sexualidad, el circuito generacional y el cuerpo de la madre, se transforman en líneas de fuga (Deleuze) del paradigma clásico. En el contexto de fin de milenio, del cual no queremos transmitir una visión apocalíptica, la alianza entre el mundo fantasmático y la tecnociencia emparenta la fertilidad asistida con la diversidad de géneros. A los tradicionales femenino y masculino se agrega el acercamiento al género único —transexual—y la resignificación cultural de la homosexualidad y el travestismo que abandonan la clandestinidad y emergen como otras legalidades. Esto conlleva a múltiples configuraciones de la familia actual coexistentes con los criterios conservadores que se trasuntan en la denominación “lo familia” (Eva Giberti). Asistimos entonces al pasaje del mundo binario de la modernidad al universo fragmentado de la llamada posmodernidad.
Como las NTR son una realidad en sí, cabría interrogarse por el lugar del analista y la ideología en estos tratamientos y la influencia que tienen en la mente del médico y sus pacientes. También nos preguntamos si los terapeutas pueden seguir el ritmo acelerado del avance tecnológico o bien si se abre una grieta insalvable entre la tecnología y la psicoterapia. Además, la somatización del tema (somatización inducida, según Tort) parece generar una brecha para el psicólogo, que queda fuera de la escena médica.