Tag-Archivo para » adopcion niños «

La adopcion

la adopcion

Hablar de adopción será entonces hablar de historias y de palabras en tono de celebración. Sólo entonces dejará de ser la metáfora platónica que muestra más expuesta la sombra que la luz. Y las desigualdades constitutivas podrán convertirse en relaciones complementarias, y la transmisión de la verdad del niño le mostrará que hubo quien lo concibió y deseó su vida o que fue él mismo quien la defendió, y que hubo quienes lo desearon y acompañaron su crecimiento personal.

Adopciones

adopciones

Hablar de adopción es también saber que el estándar jurídico del interés superior del niño es la primera y suprema norma de rango constitucional y que el criterio jurídico debe garantizarla en un todo. Nadie da lo que no tiene y sólo damos lo que nos fue dado, y el advenimiento de un hijo potencia lo mejor o lo peor, según fuere. Sólo así a partir de estas premisas, la adopción será el encuentro de dos necesidades, la humana y humanista compensación de las faltas con el acogimiento de todos al ahijamiento de ese sujeto de derechos y de deseo.

Adoptar niño

adoptar niño

Preocuparse por el origen implica entrar en contacto con un sector excluido de la sociedad, un mundo de sombras en el que habitan las madres que entregan a sus hijos, asociado al desamparo, a la prostitución, a la violación, al incesto, al maltrato, a la desigualdad social y al enriquecimiento por la compra y venta de seres humanos.

Adoptar niño

adoptar niño

La búsqueda de sentido sobre los orígenes no puede quedar reducida a la información. La información, como relato, requiere de un intérprete, sujeto del inconciente, que en su singularidad semanti/.a dicho relato. El decirlo todo hace eco en una ilusión de transparencia, de no-opacidad que elude el conflicto y se patentiza en estas situaciones.
Nos preguntamos: ¿cuál es la fantasía que se esconde detrás de decirlo todo?, ¿se agotarían los enigmas?, ¿mayor nivel de información conlleva mayor salud? Cabe aclarar que “el saber todo” también puede conducir a dañar la función. A inhibir el deseo de saber, la curiosidad. Pensamos que tras el fantasma de la información, entendida como decir todo, se esconde un ideal totalizante, un modelo.
Queremos resituar como legítimo el saber que cada ser humano tiene sobre sus orígenes: como tal le pertenece, es un derecho ineludible. Pero al mismo tiempo queremos complejizar dicha problemática.

Adopciones

adopciones

Si ensayamos una analogía por extensión con las circunstancias que deciden las adopciones “por las dudas”, encontrarenos que el hijo “verdadero”, aquel cuyo nacimiento creaba a sus padres, el hijo valioso, se recorta como el desconocido (como el dios salvador de Simón el Mago), cuyo lugar es usurpado por otro hijo que no es auténtico, el adoptivo. En los hechos el adoptivo no usurpa, pero los fantasmas inconcientes aportan otra versión acerca de la autenticidad de su filiación no consanguínea.

Adopcion niño

adopcion niño

Toda novela familiar implica una transformación de la realidad en forma de invento. En este caso la transformación significa convertir en negativo aquello que no resultó eficaz, pero que se esperó que sirviera, es decir, la fertilización, ahora acompañada por el sentimiento de injusticia.
La novela familiar de los adultos en estas circunstancias gira alrededor del mito de transformación, al estilo de Pigmalion o de My Fair Lady: ambos conducen a la transformación de un ser original en otro ser. Cuando ese otro ser es un niño adoptado se arriesga la transformación en positivo de una criatura incorporada originalmente en clave negativa, dada su adopción como suplente del hijo consanguíneo, además de los complementos psicosociales que los adoptivos pueden arrastrar consigo por su origen.

Adoptar niño

adoptar niño

El deseo de adoptar, que convoca a la representación de hijo ajeno cuya crianza estará a cargo de quien adopte, no cuaja en esta particular deformación del deseo de hijo. A partir de estas situaciones el deseo de adoptar, que es capaz de abarcar la gravidez de otra mujer, la que concibió a la criatura que será adoptada, en estas circunstancias arrastra la doble pérdida que significó fracasar en la fertilización asistida. En ese repique de pérdidas, (la primera frustración al verificar la imposibilidad para concebir, y la segunda, después de la inseminación frustrada), cobra vigencia la expresión “por las dudas”: el “por si” se verifica y avala la “sensatez” de haber previsto un suplente.

Adopcion de niños

Adopcion de niños

Inscribirse en los lugares institucionalmente previstos para solicitar la adopción al mismo tiempo que se practica la fertilización asistida indica una diferencia sustantiva entre los futuros adoptantes. Suponemos que quienes deciden adoptar, convencidos de la imposibilidad de una fecundación y sin recurrir a alguna técnica de inseminación artificial, guardan en secreto la esperanza de algún milagro, pero no avanzan en la búsqueda de ese milagro mediante la técnica.

Adopcion niños

Adopcion niños

¿Qué sucede con el borramiento del lugar del padre en nuevas modalidades de configuraciones familiares: madres solteras, parejas de mujeres que adoptan? ¿Son sustituibles los lugares y las funciones?
¿Qué pasará, cuál será el devenir durante la socialización  escolarización de esos niños en la confrontación con otros modelos?
¿Qué permanece y qué cambia en estos enigmas de hoy?

Niños en adopcion

Niños en adopcion

Infancia y adolescencia tranquila, con buenos resultados escolares, hacen que Santiago y sus padres adoptivos se encuentren hoy especialmente preocupados por este tema.
A lo largo del primer tiempo de tratamiento, y luego de muchos rodeos, Santiago relata que tiene también en sus palabras un “problema sexual”. Que tuvo varias experiencias de estar con chicas, pero que no pudo “tener relaciones”. Y que en realidad él les dijo a sus amigos, que “ya lo había hecho”. Y eso “le pesa mucho”.
El “problema sexual” es que “acaba antes”. Y piensa que siempre va a hacer así.
Ingresa de ese modo, en un círculo vicioso en donde cada vez que empieza a estar con una “mina”, ya sabe qué es lo que le va a pasar. Esto le produce que en el último tiempo empiece a dejar las “minas” apenas comienza a salir o sea, acaba antes.
El tono y la forma con la cual se refiere a estos temas son de muchísima rigidez.