En este contexto general que corta y recorta al mundo en este tiempo, es cada vez menor el espacio que queda para el sujeto (entendido en términos socio-psicoanalíticos. Así, la ya de por sí complicada lucha por el espacio y la individuación de los adolescentes que por definición y estructura es extremadamente compleja, queda sobre determinada aún más por estas características macrosociales en las que se inscriben. A esta necesidad corresponde por ejemplo el hecho de marcarse el cuerpo, de los tatuajes, de los pelos teñidos, de los aros ubicados en sitios no convencionales , como expresión clara entre lo general y lo particular de la conflictiva de cada adolescente de esa lucha por el lugar propio.
