Por otra parte, estas novelas, según mi experiencia, tienden a embellecer el encuentro con el que será hijo adoptivo, propiciando idealizaciones respecto del origen del mismo: “Sabemos que nació muy sanito, de un parto normal y que su mamá era una mujer muy joven y sana”, por ejemplo. Expresiones que se reiteran en las consultas pero que, en boca de quienes provienen de historias penosas debido al fracaso de fertilizaciones asistidas adquieren otro sentido; impresionan como si los padres desearan garantizar un origen “sano” para este niño que ocupará el lugar de un hijo que no pudo ser biológicamente concebido debido a dificultades o patologías parentales, es decir, que constituían un origen deficitario y frustrado.
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Padres adoptivos
Martes, 6 de octubre de 2009Adopcion
Sábado, 3 de octubre de 2009Desconocer el duelo
La narración de la novela familiar por parte de los padres que aquí describo, permite inferir que ingresan en la adopción sin haberse planteado o por lo menos sin haber hablado suficientemente —lo que ellos estimasen necesario— acerca del duelo que resulta de la frustración que se produjo debido a la ineficacia de la fertilización asistida.
Esta narración suele comenzar desde el momento de la adopción del hijo, esquivando describir los pasos previos tendientes a concebir mediante dicha fertilización. Por lo general los padres la mencionan pero eluden avanzar en la evocación de los pasos que siguieron y las características de los distintos intentos. Como si la esperanza puesta en la criatura que adoptarán pudiese lesionarse al convocar el recuerdo de las frustraciones previas.
En ocasiones se produce una veloz asunción del niño como hijo, sin atravesar por la investidura del tránsito desde una situación hacia otra: el niño se transforma rápida y voluntariamente en hijo sin reconocimiento previo de ese pasaje de situación, lo cual lo acerca notablemente a un hijo ficcional, por lo menos mientras dure dicha situación.
Adopcion
Martes, 4 de agosto de 2009¿Cuál será el destino de ese fantasma adherido, por ejemplo, a la parte infértil de una mujer que se niega a reconocer que en ella existe una “porción” que no es apta para concebir? Ya sea que se trate de una mujer estéril o de aquella que, siendo fértil, está unida a un hombre estéril, lo que la conduce a castrar su posibilidad de concebir,6 la vivencia de muerte, con características propias, impregna en las dos la imposibilidad de gestar una criatura consanguínea, no obstante la diferencia sustantiva entre ambas.


