Dormir lo suficiente

18 de diciembre de 2011

No duerme lo suficiente
Para ir al Jardín hay que madrugar y si no duermen las horas suficientes, se levantarán de mal humor. Durante el ciclo escolar, tienen que acostarse temprano para garantizar que el tiempo de descanso sea el adecuado. Si se levantan cansados por la falta de sueño, irán con una predisposición negativa a la escuela. Para empezar el día con annonía hay que huir de los apuros. Es preferible ponerse el despertador media hora antes y poder remolonear un poquito en la cuna, desayunar tranquilos y vestimos sin que parezca una prueba de velocidad. Así, todo irá bien. Cuando vamos con el tiempo justo, los nervios se alteran si tarda más con los cereales o si se resiste a ponerse las zapatillas. Entonces comienzan los gritos: “¡Vamos, hijo, que se hace tarde!”, “¡Deja que te vista, que no llego al trabajo!”. Así es más que probable que no quiera ir a la guardería.

Causas de porque no quieren ir al colegio

16 de diciembre de 2011

Mariana es la mamá de Brian. Al término de su licencia por maternidad, se reincorporó a su trabajo de enfermera y dejó al bebé al cuidado de su abuela; le parecía muy chiquito e indefenso para llevarlo a la guardería y prefirió que se quedara en casa al menos el primer año. Cuando Brian estuvo cercano a los dos años, su madre lo anotó en un jardín maternal cercano a su domicilio y lo admitieron. Estaba muy ilusionada: ya veía al chiquito bastante autónomo y quería que empezase a ir a clase con otros chicos. Los preparativos los vivió con mucha alegría: le hablaba a su hijo de su nuevo cok, lo llevó a verlo, compró ropa nueva, preparó la mochila…, pero toda esta ilusión se le vino abajo. Parece que Brian no está viviendo con la misma emoción el inicio de su escolarización.
“Reconozco que lo estoy pasando mal -dice Mariana-. No me esperaba esto. Desde que ha comenzado el Jardín, no ha dejado de llorar ni una sola mañana. Todos los días lo mismo: apenas lo levanto, en su media lengua ya empieza: “Cole no, cole no” y cuando llegamos al Jardín el berrinche está servido. No hay forma de que no llore. Aunque su seño me dice que, al ratito de irme, ya se queda a gusto, no puedo evitar tener una angustia enorme y al dejarlo así, llorando a más no poder, me paso el día con un tremendo sentimiento de culpa.”
Situaciones como las de este chiquito son habituales en los primeros días de clase. Y situaciones como las de esta mamá, también. A veces, los padres vivimos con más angustia de la necesaria la separación de nuestros pequeños. No obstante, si esta negativa a ir a la escuela se prolonga, es necesario averiguar qué está pasando. No hay recetas infalibles; cada chico es un mundo y habrá que ver caso por caso qué es lo que está dificultando su integración en el aula. En estas páginas podemos ver las causas más habituales para el rechazo.

Los hurtos en niños

14 de diciembre de 2011

¿Qué podemos hacer?
Incluso en el caso de que el chico haya actuado así varias veces es mejor no dramatizar, aunque sí seguir algunos consejos, ya que ésta es una buena edad para ver con lucidez al niño, tomarse en serio sus problemas y ponerles remedio a tiempo:
• Hagamos que repare el daño devolviendo lo robado si ello es posible. Expliquémosle que, siempre que se roba, alguien sale perjudicado.
• Estemos más cerca de él y mejoremos la relación; esto es especialmente importante para el padre del mismo sexo.
• Enseñémosle a reflexionar antes de actuar y a controlarse.
• Tratemos de aumentar su autoestima y de revalorizar su confianza en sí mismo.
• Busquemos actividades que lo hagan sentirse satisfecho.
• Démosle algunas responsabilidades, lo que mostrará nuestra confianza en él.
• Los castigos no surten ningún efecto; lo importante es buscar la causa del problema.
• Si, a pesar de todo, el niño vuelve a robar más de una vez, no dudemos en consultar a un psicólogo, que nos ayudará a encarar y resolver el problema.

Los Hurtos

12 de diciembre de 2011

Hay hurtos y hurtos
No en todas las familias de los niños que cometen hurtos se dan exactamente las mismas circunstancias que en la de Gustavo, aunque es fácil que, al menos, se den algunas de ellas. Tampoco todos los hurtos tienen la misma importancia, y algunos ni siquiera merecen llamarse tales. No es lo mismo que un chico algo glotón no resista la tentación de agarrar en casa golosinas a escondidas que el caso de un niño como Gustavo (el nombre es supuesto, pero fueron sus padres los que nos consultaron alarmados).

Confianza en el niño

6 de diciembre de 2011

Libertad bajo confianza
Es importante desdramatizár y decirle al niño que a todo el mundo le puede pasar esto alguna vez, pero que no se debe repetir. Hay que desculpabilizarlo y, sobre todo, no llamarlo «ladrón» ni desconfiar de él por un desliz de una vez. Si ha entendido el alcance de su acción y ha recuperado la base afectiva que le fallaba, no tiene por qué reincidir.

Educar a sus hijos

1 de diciembre de 2011

Los padres de Gustavo están desolados. Los han llamado del supermercado para decirles que han soprendido a su hijo llevándose un cásete sin pagarlo y, además, les han dicho que no es la primera vez. La noticia los toma tan de improviso que no saben qué decir ni cómo actuar. El es un chico que nunca ha dado problemas. Y menos, de éstos.
A un observador imparcial, sin embargo, podría llamarle la atención algunas cosas de la familia de Gustavo. Como esos padres tan ocupados que casi nunca están con su hijo. El padre, incluso, ha dicho más de una vez que “no soporta” al chico; hay que reconocer que es bastante inquieto y nervioso. Ambos padres, si se pusiesen la mano en el corazón, podrían reconocer, además, que muchas veces, con regalos materiales, han pretendido sustituir la falta de tiempo y dedicación que requiere su hijo.
Entre el bien y el mal
A partir de los siete u ocho años un niño ya distingue claramente lo que es un hurto. Es necesario darles a nuestros hijos desde el principio nociones de honradez muy claras y sólidas, unidas con nuestro ejemplo. Cuando un niño roba, hay que pensar en un desarreglo psicológico (normalmente un sentimiento de frustración) cuyas causas hay que buscar para ponerles remedio.
Puede caer en ello para compensar un sentimiento de abandono, de no ser atendido porque sus padres están demasiado ocupados. También hemos hablado de la importancia del ejemplo. Sus padres no son cacos de película, pero sitúan el dinero y el éxito por encima de otros valores. Además son grandes consumidores y se pasan el tiempo hablando de marcas y modelos. Una curiosa visión de la vida que un niño puede captar y tratar de realizar a su manera. También hemos visto que los padres de Gustavo le hacen regalos para sustituir la falta de atención. Es decir, pretenden suplantar con obsequios el tiempo que no le dedican. Después de esto no nos sorprenderá enterarnos de que, en realidad, el pequeño pretendía repartir entre sus amigos los objetos robados. Hay chicos que son poco hábiles para hacer amigos e intentan comprar la amistad con regalos. A fin de cuentas, en este caso, es un modo de aplicar a las relaciones entre amigos lo aprendido en la relación de sus padres con él. Además, con estos hurtos el niño pretende ganar la admiración de sus amigos. Quiere parecer valiente y atrevido. En el fondo tiene un pobre concepto de sí mismo y, a falta de otros valores por los que ser apreciado y de otras habilidades para hacerse desear como amigo, recurre a estas hazañas que le permiten fanfarronear.

Sangrado de nariz

26 de noviembre de 2011

Cuando sangra la nariz
Poner un tapón de algodón en la fosa nasal no es buen remedio, pues existe el peligro de que, al retirarlo, la hemorragia se reanude. Ante una epistaxis, el niño debe sentarse con la cabeza Inclinada hada adelante y hacer que se suene hasta que deje de sangrar, y si a los pocos minutos la sangre no ha cesado de salir, conviene presionar suavemente entre cinco y diez minutos, contra el tabique nasal, la aleta de la nariz que sangra. De esta forma se formará un coagulo que, en la mayoría de los casos, detendrá la hemorragia. Entre tanto debemos pedirle al pequeño que respire por la boca y que evite toser. Tan normal como las hemorragias nasales es el que los chicos se metan algún objeto en la nariz. En este caso hay que sacarlo, pero sin la ayuda de pinzas u horquillas. El único remedio casero consiste en tapar el lado no afectado de la nariz y hacer que el niño se suene lo más fuerte que pueda. Si no da resultado, debemos acudir al medico.

Pesadillas en los niños

24 de noviembre de 2011

Cómo conjurar a los monstruos
Cuando un niño se despierta asustado porque ha tenido una pesadilla, no tiene ningún sentido asegurarle que sólo se trata de un sueño. Es mejor conjurar a los monstruos con artes mágicas. Por ejemplo, podemos dotar al niño de un palo invisible con el que será capaz de vencer cualquier bestia, o inventarle un poderoso aliado, como un hada, que siempre lo protegerá del mal.

Miedo a la oscuridad

22 de noviembre de 2011

Un origen diverso
Esto no significa que cada vez que un chico sueña con gigantes o cocodrilos los padres deban sentirse culpables. En primer lugar, no hay que olvidar que todos los niños perciben a sus padres a la vez como buenos y malos. Además, puede ser que el feroz animal tenga relación con lo que el niño ha hecho y visto durante el día (el títere en la escuela, un amigo bravucón o un programa de la televisión).
Lo que no podemos hacer los padres es prometerles que jamás volverán a soñar algo “de miedo” porque no será cierto. Lo mejor es hablar con ellos (las palabras espantan los miedos), acudir a su cuarto cuando nos llaman o inventar una “magia” para ahuyentar intrusos. A los ocho o nueve años, su cabecita se despoblará de seres temibles y todo quedará en un mal sueño.

Los mejores juegos flash de Mario Bros

21 de noviembre de 2011

El juego y la consola ahora llega a estos juegos en flash.
Los niveles de los juegos de mario bros se pasan cuando mario llega a una bandera similar a la de Super Mario Bros y New Super Mario Bros, donde el jugador puede ganar una
vida extra si cae en la parte superior de la bandera, sino no. Hay monedas estrella que se encuentran escondidas en del juego,muy parecidas a las del New Super Mario Bros
y a las Monedas-Cometa de Super Mario Galaxy 2. El objetivo principal va a ser desbloquear los nuevos niveles.
La consola de Nintendo es la primera que ofrece juegos de mario bros en sin necesidad de utilizar componentes especiales, o sea, es mucho mas facil y real. El equipo de la consola tiene
un regulador y sensor de profundidad que puede elevarse hasta el nivel más alto, ajustarse más moderado o apagarse, esto depende de las preferencias del usuario.