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Variantes en la comida del bebe

Alternativas al puré:
Manzana o pera ralladas, raspadas o en finas rodajas, que pueda tomar con los dedos.
Banana. Al principio podemos dársela aplastada, pero pronto es posible que quiera chupar la banana que estemos comiendo. Hay que vigilar que no muerda un trozo demasiado grande. Acompañado de galletita, todo machacado o a mordisquitos, es una rica papilla.
Arroz hervido, un poco pasado para que esté más blando. Se puede aplastar con el tenedor y agregar un poco de aceite de oliva para darle sabor. Si a la semana siguiente se lo mezcla con queso fresco, ya tenemos una nueva variante. Papa, zanahoria u otra verdura, aplastada con el tenedor o en trocitos. La ensalada rusa, sin atún ni mayonesa, resulta ideal. No se introducen todas las verduras de golpe, sino una cada semana. Zanahoria cruda rallada, rica en vitamina A; también podemos cortarla en finísimas rodajas.
Pechuga de pollo picada. Se pasa por la sartén con un poco de aceite, y quedan unas sabrosas bolitas de pollo para tomar con los dedos. Sopa de letras o fideos. Al principio se sirve la pasta hervida en agua, y después en caldo, bien escurrida. Que sea ciento por ciento sémola de trigo, sin huevo.
Gajos de naranja o mandarina. Se sujetan firmemente y se deja que el bebé chupe la punta. Más adelante podrá comerlos en trocitos.
Garbanzos, lentejas, porotos… aplastados con el tenedor o enteros, para que los tome con los dedos. Patitas de pollo. Puede chupar el muslo y mordisquear la carne.

Como empezar a darle de comer al bebe

¿Por dónde empezar?
El orden de introducción de los alimentos carece de importancia. Algunos pediatras ofrecen primero frutas, luego cereales, más tarde verduras…
Otros, justo al revés. No es raro que dos pediatras que trabajan en consultorios contiguos recomienden un orden diferente. Y no sería ningún disparate empezar con el pollo, que es rico en hierro, a los seis meses. Tampoco es necesario ir por meses, por ejemplo, en el “mes de la fruta”, introducir una distinta cada semana.
Se puede dar una semana pera, la siguiente arroz, la tercera pollo, la otra papa…

Alimentos del bebe

¿Alimentos triturados o enteros?
Da igual. Alimentan lo mismo. La ventaja de no triturarlos, sino cortarlos, rallarlos o aplastarlos, según su consistencia, es que así el bebé se habitúa desde el principio a la comida normal. Y, además, es más difícil obligarlo a comer, jamás hay que forzarlo.
Es normal que algunas veces, al intentar ingerir trozos, el pequeño se atragante o tenga arcadas. Es cuestión de práctica, y de estar siempre allí para vigilar y ayudarlo.

Tanto si toma pecho como mamadera:

Tanto si toma pecho como mamadera:
Los alimentos se ofrecen de uno por vez, con intervalos de al menos una semana. Es decir, una sola fruta, o una sola verdura, o un solo cereal. Si empieza con una mezcla de varios ingredientes, y le sienta mal (diarreas, alergias…), ¿cuál ha sido el culpable?
Se debe comenzar por cantidades pequeñas. El primer día, una cucharadita, a ver qué pasa. Si le sienta bien, el segundo día pueden ser dos o tres. Y después, las que quiera, que no serán muchas más, probablemente. No hay que forzar nunca al chiquito a comer. Pero sí conviene ofrecerle repetidamente los alimentos, aunque no los quiera. Los bebés suelen rechazar cualquier alimento nuevo, y los aceptan mejor si los ven con frecuencia y si sus padres los comen delante de ellos. Hasta el año seguiremos dándole como mínimo medio litro de leche por día, aunque algunos pequeños no lo terminarán. Los alimentos más alergénicos (leche y derivados, huevos, pescado, soja) conviene no darlos hasta el año. No se debe aderezar su comida con azúcar ni sal. No es que un poquito vaya a hacerle ningún daño, pero mientras tu hijo no sepa que existen, no los va a pedir. El objetivo es una alimentación sana a largo plazo; y para eso es mejor dos mordiscos de fruta que un plato en tero de fruta con azúcar. Si toma pecho, no es conveniente agregar leche artificial a los cereales, ni usar cereales lacteados. Tu hijo ya toma toda la leche que necesita, y de la mejor calidad; es absurdo daile otra inferior con los cereales. No hay que suprimir mamadas. Es posible tomar medio litro de leche con sólo dos mamaderas de un cuarto; pero no es posible mamar medio litro con sólo dos tomas al día. El bebé que sólo toma leche materna necesita mamar al menos cinco o siete veces al día, y si son más, mejor. Los otros alimentos se ofrecerán después de las mamadas.

¿Cuál es la mejor forma de cocinar sus alimentos?

¿Cuál es la mejor forma de cocinar sus alimentos?

Hay quien insiste en ofrecer los alimentos hervidos o a la plancha. Pero, ¿quién ha dicho que los chiquitos no tienen que comer grasas? Las grasas son parte importante de la nutrición.

Como calcular las porciones de alimento

¿Cómo calcular sus porciones?
No es necesario pesar los alimentos. Si el pediatra o un libro recomiendan una cierta cantidad, es simplemente a título orientativo. Tienen miedo de que, siendo novata, la mamá prepare un kilo de comida, y tenga que tirar 985 gramos. Por eso le dicen que prepare 100 gramos, para que sólo tenga que tirar 85.
Tu hijo sabe exactamente cuánto tiene que comer. Con tanta exactitud que se comerá contento la quinta cucharada, y rechazará enérgicamente la sexta: sólo él puede saber que necesita cinco cucharadas, y no cuatro ni seis.

¿Debo darle yogures y otros productos lácteos?

¿Debo darle yogures y otros productos lácteos?
Hasta el año, si tu hijo no toma pecho, debería tomar una leche maternizada. A veces se sustituye la leche adaptada por leche de continuación; esto no es malo, pero tampoco tiene ninguna ventaja. Tu hijo puede tomar leche de inicio (la leche “1″) hasta el año; la leche materna, que es el modelo a seguir, es básicamente igual a los diez meses que a los dos. Otros derivados lácteos, como yogures, queso o postrecitos, no son adecuados para sustituir al pecho durante el primer año.
Si el bebé toma mamadera, y le sienta bien, ya sabemos seguro que no es alérgico a la leche, y, por lo tanto, una cucharada de postrecito, yogur o flan de vez en cuando no le va a hacer ningún daño. Pero si tu hijo toma pecho, aún no sabemos si será alérgico a la leche o no, y conviene evitar completamente los derivados lácteos hasta el año. Muchos bebés sufren una reacción alérgica con los cereales lacteados, con un yogur o con una simple cucharadita de helado.

¿Puedo seguir amamantándolo?

¿Puedo seguir amamantándolo?
¿Es que te han dicho que tu leche ya no alimenta? Es mentira. Tu leche sigue siendo la misma. Lo que ocurre es que los bebés, a partir de cierta edad (algunos desde los seis meses, otros algo después), no tienen suficiente sólo con pecho. Ni sólo con pollo, ni sólo con naranjas, ni sólo con arroz, ni sólo con puré, ni sólo con mamadera… Pero nadie dice que el pollo, las naranjas, o el puré “ya no alimentan”. Son excelentes alimentos, siempre y cuando se combinen con otros en una dicta variada. Y de todos esos alimentos en la dicta de tu hijo, la leche materna (o su sustituto, la leche adaptada) sigue siendo el más importante.

Bebe bien alimentado

Bien alimentado.
El sabe lo que quiere.
Hasta los seis meses, los bebés deben tomar sólo leche. Nada más. A partir de esa edad, conviene empezar a ofrecerles otros alimentos. Sólo excepcionalmente se comenzará antes: si la madre trabaja y no se saca leche, o si el chiquito hacia los cinco meses pide e intenta tomar lo que comen sus padres. Decimos “ofrecer”, no “dar” ni “introducir”, porque cada bebé es distinto y no todos necesitan otros alimentos a la misma edad. Muchos chiquitos, especialmente los que maman, tienen suficiente con la leche y rechazan otros alimentos hasta los ocho o diez meses.

Juegos de lengua

Juegos de lengua
Para pronunciar los distintos fonemas, la lengua tiene que colocarse en diferentes posiciones. En clase se entrenan: “La señora Lengua va a hacer una visita a doña Nariz: a ver cómo la subimos… Ahora va a visitar a doña Barbilla…”. Las posibilidades de juego y aprendizaje son enormes.