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Adoptar un niño

adoptar un niño

Aprovecho para agradecerlos ya que sin la intervención de ustedes esto no hubiera tenido un final feliz; en realidad todavía no lo tiene; les voy a contar por qué. El juez para desandar sus actos montó todo un drama para hacer creer que él había obrado —y el defensor también, el defensor es más culpable que él en este caso— con absoluta corrección: no se le puede pedir que rectifique sus actos. Y apareció lo nuestro; en este caso, como corríamos el riesgo de que directamente no se hiciera lugar a la querella, nosotros le entablamos un juicio. Pero entonces hicimos presión política, aparecimos en Sáenz Peña y aparecimos nosotros también en los medios diciendo algunas cosas sobre el caso y le hicimos saber al juez que llegaríamos hasta las últimas consecuencias para que él rectificara su proceder. Esta mujer estaba esperando familia en esa casa-institución. Para información de ustedes, el hijo nació muerto, pero no lo vimos, no nos consta que naciera muerto. La madre y su futuro hijo estaban a cargo de la Secretaría del Menor y la Familia, es decir que con la custodia de Atilio Álvarez este niño había nacido muerto. La niña que fue dada en adopción ya volvió a Sáenz Peña y está en manos de su padre carbonero, sin que vuelva la madre todavía. A pesar de que hay fallos judiciales, hay sentencia sobre el caso ordenando el regreso a la madre del niño adoptado y del futuro niño por nacer, Atilio Álvarez dijo que no iba a cumplir la sentencia por seguridad de la madre y en beneficio del niño por nacer hasta que el parto no ocurriera… Todavía no volvió la madre… hace cuatro meses, tres meses de la sentencia judicial… No se ha cumplido una sentencia judicial, por eso yo soy muy pesimista acerca de estas cosas.

Adopcion

adopcion

Nosotros queríamos un marco legal distinto para forzar el cambio de actitud en los jueces y entonces hicimos estas Jornadas que duraron tres meses. Hemos logrado sacar un nuevo texto legal, se sancionó el 12 de diciembre de este año y se llama Estatuto Jurídico del Menor de Edad y la Familia; no se pudo poner “del niño”, apenas se logró poner “menor de edad” para que no sea a secas “menor”, con todo lo que significa “menor”. Cuando el texto llegó a discusión en la Cámara de Diputados pasó a Comisiones, hubo una dura lucha en Comisiones para que el texto no se modificara; con ligeras modificaciones que no nos disgustaban totalmente llegó a la votación, pero cuando fue revisado para la publicación una diputada (que había asistido a la conferencia de Eva Giberti y que había obtenido un certificado de aquellas Jornadas) se encargó de modificarlo totalmente y hacerlo firmar como sancionado. Esta ley tiene contradicciones fundamentales. Yo menciono esto para que ustedes vean la enorme cantidad de resistencias que hay para modificar actitudes sobre estos problemas. Esta experiencia que ahora nos lleva a nosotros, organismo que propuso un texto afortunadamente distinto al definitivo, a cuestionar ante la Cámara de Diputados la sanción de la ley y pedir una rectificación, está demostrando que un durísimo trabajo de tres años para promover cambios legislativos se frustra simplemente en la corrección —debería haber sido corrección ortográfica en todo caso, con concordancias gramaticales, etc. pero de ninguna manera con modificaciones de fondo—; nos está demostrando cómo hay lobby, lobbies muy activos para conservar estas cosas, para conservar el statu quo. Yo puedo decirles que ocurre lo mismo en todos los ámbitos de la justicia de la provincia donde nosotros trabajamos. Las luchas de Marta Pelloni en Corrientes precisamente se fundan en las actitudes conservacionistas de todos los que concurren a un proceso de adopción por no modificar ese statu quo, y yo les puedo decir que a pesar de que Marta grita mucho y también habla mucho no dice mentiras, puede ser que no exprese en el lenguaje jurídico con precisión lo que quiere decir pero lo que dice es absolutamente cierto. A mí me consta porque tuve que ir hace dos meses a Goya a testificar algo que a mí me constaba ante un juicio que se le entabló por injurias y calumnias de parte de aquel abogado que apareció en todos los canales de televisión del país poniendo precio a las adopciones de ojos azules, de ojos verdes y de ojos marrones. Ustedes lo vieron filmado por cámara secreta seguramente. Ese abogado correntino le entabló una demanda por tres millones y medio de pesos por injurias y calumnias a Marta Pelloni. Como en esos días yo estaba en Corrientes y escuché cosas, fui a testificar a favor de Marta y sé que no dice mentiras, así son las cosas.

Adoptar un niño

adoptar un niño

Revisar los casos por iniciativa propia nos ha costado muchísimo; no lo hemos logrado, solamente en el caso de San Isidro, en el que a través de mucha presión del Movimiento Ecuménico este caso se reabrió y el juez rectificó su decisión pero a través de un desandar muy costoso y traumático. Porque aquella familia que había recibido al niño estaba encariñada con el chico. El chico tiene ahora dos años y cuatro meses y hace quince días el juez resolvió que la madre podrá visitarlo. Se imaginan ustedes que ésta es una situación muy dura; para una madre que vive en Apóstoles, Misiones, es difícil visitar un hijo que está en San Isidro, provincia de Buenos Aires, con toda la frecuencia que quiera, ver si el niño la reconoce, se encariña con ella, no la puede reconocer pero reconoce que ésa es su madre. Si el niño deseara dentro de unos años ir a vivir con su mamá lo puede hacer. Nos pareció además sensato, aparte de la insensatez que significa que el Estado no ponga los medios económicos necesarios para que esa mujer se traslade permanentemente o frecuentemente desde Misiones hasta Buenos Aires… aparte de esa insensatez nos pareció sensato que el juez trate de arreglar esta situación de la manera menos traumática posible, pero éste es un caso que nos lleva a preguntarnos lo siguiente: ¿de dónde parten todos los pasos previstos por la ley para un proceso de adopción? ¿Parten del momento en que una madre entrega a su hijo al juez o parten del momento en que un chico es sustraído ilegalmente de su madre? El juez revisa concientemente todo lo que hay detrás de esto y lo acepta; pensemos en la cantidad de casos que hay en nuestros juzgados y lo que son nuestros juzgados. En pocas provincias hay juzgados de familia; generalmente son los jueces civiles los que atienden toda esa enorme variedad de problemas comprendidos en el código civil; se imaginan ustedes que hace falta montar todo un servicio social que sustento la tarea investigativa del juez. Pues yo puedo decir que en el noreste esto sucede. Y que las resistencias para que esto suceda son grandes, enormemente grandes. Yo la conocía a Eva Giberti personalmente hace poco tiempo, creo que dos o tres años, y Eva nos conoció a nosotros en el duro trámite de provocar en el Chaco un cambio de legislación. Teníamos una ley del menor y la familia de cinco años de antigüedad que parecía haber sido hecha en 1919. Bajo los paradigmas de principios de siglo se había hecho esa ley que necesitaba ser modificada y entonces en el transcurso de unas Jornadas bastante importantes que hicimos en Resistencia nos visitó Eva Giberti y también el juez Cárdenas, que deben ser conocidos por ustedes seguramente. Cárdenas me decía que para que una ley funcione es necesario que haya buenos jueces, jueces concientes.

Adoptar

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Marina prácticamente entregó el caso al Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH). El MEDH se interesó, fue a hablar con el juez de San Isidro. Y el juez le dijo: “Esto es irrecuperable; ha pasado un año y medio, el chico ya está en adopción definitiva. Esto está terminado”. No quisimos resignarnos a esa situación. Un juez da por cerrado un caso, para abrirlo nuevamente… ustedes saben todo lo que cuesta. Hay que poner abogados, el organismo que patrocina este caso tiene que pagar abogados porque los abogados que trabajan en derechos humanos gratuitamente… nuestra experiencia acerca de ese ejercicio voluntario o de voluntarismo, de mihtancia social, no es buena. Cuando uno ata a un abogado a un caso hay que pagarle los honorarios si no el caso fracasa, puede caer, hace falta una gran voluntad de militancia para que un abogado se ate a un caso durante varios años, lo siga y lo persiga en los juzgados como si fuera una cosa en la que él tiene un interés económico.

Bebe adopcion

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A los cuatro días el niño estaba en Buenos Aires, en Martínez, y el caso estaba radicado en un juzgado de San Isidro. Esta mujer nos llama un año y medio después, tras muchas luchas por recuperar a su hijo y muchas mentiras y muchos engaños, porque la administración pública es muy artera en esto. Y nuestros colegas conocen demasiado las leyes argentinas y las trampas que se pueden montar alrededor de esas leyes. Y son también artífices de una serie de recursos aparentemente legales pero que son grandes delitos. Si alguna vez algún asistente social, si alguna vez algún abogado fuera juzgado por estos delitos, no existen penas en nuestros códigos para estas cosas.

Niños adopcion

niños adopcion

Hace dos años, para empezar con los casos, llama una madre de Apóstoles, Misiones, pidiendo la intervención del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos para recuperar a un hijo. Esta madre había parido su bebé y a los cuatro días su patrona le dijo: “Pero, Marina, no tenes casa, ¿cómo vas a criar un bebé si no tenes casa?, ¿dónde lo vas a alojar, dónde lo vas a tener?” Y entonces le aconsejó: “Primero resolvé tu problema de vivienda y mientras tanto lo dejas aquí en casa”. Y la mujer lo dejó en casa. A los pocos días vino a la casa de la patrona una asistente social que la envolvió muy sutilmente y le hizo firmar un papel. El papel era su renuncia a la patria potestad, el abandono de su hijo, la entrega de su hijo a la jurisdicción judicial para la adopción. Cuando parió, la patrona le dijo que se fuera y buscara una casa porque no podía tener a ella y a la criatura en su casa. Mientras tanto se comprometía a guardar a la criatura, que quedó en guarda de la patrona. Pasó todo esto en el brevísimo plazo de cuatro días. A los cuatro días de haber nacido el niño ya estaba dado en ese período do prueba, que la administración judicial cuida muy prolijamente que se cumpla. Pero todo esto se fundó en mentiras.

La adopcion

la adopcion

De algún modo yo creo que mi intervención va a enriquecer este panel porque no es que esté en desacuerdo con la Dra. Arrúe, sino que creo que toda sociedad dinámica exige enfrentamientos. La República exige enfrentamiento, el modelo republicano exige enfrentamientos. Enfrentamientos. ¿Qué significa? Sociedad por un lado, Estado por el otro. Fundamentalmente éste es el enírentamiento dinámico que crea una sociedad libre. Donde no haya enfrentamiento entre sociedad y Estado, donde haya una armonía absoluta, debemos empezar a desconfiar que estamos bajo una dictadura. Y entonces yo voy a disentir en algunos aspectos aparentemente con la Dra. Arrúe. Yo creo que ella expresa el deber ser de la Justicia en la Argentina y tal vez sea su experiencia personal, personalísima en el Poder Judicial o en el Ministerio de Menores. Yo creo que por lo menos en la parte noreste del país, lo que son las provincias de Formosa, Corrientes y Chaco, norte de Santa Fe, sin ninguna duda es un gravísimo problema, pero las cosas no son así. Traigo conmigo parte de los expedientes judiciales que se han montado alrededor de nuestras denuncias y nuestras demandas de justicia, por si a alguien le cabe duda de que lo que yo expongo no sea cierto. No se preparen para cosas tan terribles, las cosas que yo voy a decir son comunes y conocidas, el único valor que tienen es que yo en este momento les esté diciendo que a
mi me constan.

Adoptivas

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APORTES CRÍTICOS SOBRE LA ADOPCIÓN DESDE LA PROVINCIA DEL CHACO

Cuando Eva Giberti me llamó para invitarme a participar de estas Jornadas me pregunté un poco angustiado por qué a un militante de derechos humanos se lo convoca a exponer en la Asociación de Psicólogos.
Me preguntaba qué esperaban, qué esperaban los psicólogos de un militante de los derechos humanos sentado aquí entre ustedes diciendo cosas. Ustedes saben que tenemos la fama de ser denunciadores, de ser estentóreos, de gritar fuerte; a lo mejor aprendimos esto en los años de la dictadura, donde cuando a uno lo detenían debía hacer un gran escandalete para que se enterara todo el mundo posible, todo el entorno posible.
Pero las cosas son así en el país y entonces cuando me preguntaba esto me dije: tal vez quieran precisamente que yo venga aquí a prestar testimonio; más aún desde mi punto de vista, hacer teorías sobre el problema de la adopción en la Argentina, y más precisamente en el Noreste. Entonces escribí una serie de testimonios, absolutamente reales porque son los que llegan hasta nuestro Organismo de Derechos Humanos en demanda de justicia.