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Anonimato

anonimato

Anonimato y derecho a la identidad
Una problemática que ha suscitado hondas reflexiones es el del anonimato del o de la donante de esporma y óvulo, y sus implicancias y contradicciones, con id derecho a la ident idad del niño.
En materia de adopción es unánime la posición que asumo el derecho a la ídent idad como principio fundamental. Derecho a la identidad que no so agota con el conocer la calidad del vínculo, sino que debo integrarse con el saber su historia familiar de origen, circunstancias y condiciones do nacimiento, su entrega “y, en la medida de lo posible, a conocer a sus padres y a ser cuidado por (dios”, conforme se señala en el inciso 1″ del artículo 1″ de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.
Según Ricardo E. Opponheim la identidad os “el derecho que tiene todo individuo de conocer el modo en que fue concebido, su carga genética y la posibilidad, en su caso, de identificar y localizar a aquellos que le dieron vida, sea en forma natural o por haber aportado material reproductivo”.
Por su lado, Fernández Sessarego, señala que “podemos distinguir entre identidad estática, física, o identidad dinámica. La identidad estática es la (pie ha sido do larga data reconocida por el derecho y tiene relación con la identidad biológica, datos antropomórfico.-;, dactiloscópicos, (d nombro, la nacionalidad, los rasgos físicos y fundamentalmente elementos inmutables do la naturaleza. La identidad dinámica, en cambio, es un complejo conjunto de atributos de la persona. Tiene que ver. entonces, con el desarrollo vital de la persona, con su proyeccion social, La identidad de una persona so configura con ambos t ipos de identidad.
“Identidad personal es todo aquello que hace que cada cual sea ‘uno mismo’ y ‘no otro’.
“La autenticidad y la verdad son en consecuencia la base de la identidad real”.-
En el derecho comparado se han incorporado normas al efecto. En Francia, desde 1978, las personas adoptadas tienen derecho de buscar a sus “padres biológicos , solicitando su legajo en la MMAS, órgano del gobierno francés que se ocupa de los niños.

Adoptar

adoptar

Segundo caso. A principios de este año nos enteramos por los diarios de que un peón de carbonería en Sáenz Peña —ni siquiera un empresario de carbonería sino un peón— había denunciado a los medios —porque ustedes vieron que ahora si ustedes quieren que algo se sepa se debe ir directamente a un medio—, y entonces un medio se hizo eco de su queja y publicó que Catalino Bordón pedía que le devolvieran a su mujer y a su hija, que le habían sido sacadas por el orden judicial. Nos costó muchísimo entender a este pobre hombre, entender qué quería decir en su media lengua; nos contó que una pequeña hija había sido retirada por orden judicial junto con su mujer del horno en que vivían —porque su casa era un horno de carbón, vaciado por supuesto, un horno de campo enorme, tan enorme que puede tener un metro sesenta, un metro ochenta, donde la gente entra agachada, ahí vivían ellos—. Y su mujer era una muda, una muda que había sido declarada incapaz por el juez. Y por lo tanto, si era incapaz, la hija de una incapaz era más incapaz que la madre, y el juez podía disponer de ella. Tanto el defensor, nombrado por el juez interviniente, cuanto el mismo juez, declararon incapaz a la mujer muda porque no podía expresarse en ninguna lengua conocida y entonces dispusieron de su hija: la niña de un año y medio fue entregada en adopción a un matrimonio de un barrio de Buenos Aires; muy rápidamente fue entregada en adopción. Nosotros no sabíamos qué hacer porque nuestros medios económicos son limitadísimos para actuar. Siempre estas cosas, estos atropellos a la legalidad que constituyen verdaderos delitos, ocurren así, se adoptan a los hijos de los pobres generalmente y no se adoptan dentro de la misma ciudad, siempre se adoptan lo más lejos posible; esta mecánica resguarda al juez, resguarda a todo el mecanismo que gira alrededor del juez, de futuros reclamos, porque todo reclamo es oneroso. Y entonces recurrimos a Eva Giberti para que nos hiciera un peritaje rápido en Buenos Aires, para ver dónde estaba la madre de la pequeña. La madre estaba internada en un instituto que se dedica en Buenos Aires a acoger madres embarazadas solteras para protegerlas hasta el parto puesto que esta mujer estaba nuevamente embarazada.

Adopcion

adopcion

Hablar de adopción es también hacerse cargo del contrasentido y de lo paradojal, porque es hablar, como dice Eva Giberti, de los silencios y también de los fantasmas. De los silencios que desde la institución se callan, homologando así otra forma de tráfico. Cuando la progenitora manifiesta su imposibilidad de criar su hijo por falta de recursos materiales y no solamente no los proveemos sino que no la promovemos como persona, no la habilitamos para el ejercicio de sus derechos, deberes, funciones, no le facilitamos el piso de despegue, entonces la pobreza de modo perverso os provisión que presupone la mutilación del binomio y la asignación del niño como hijo que otros esperan, desde otro estadio socioeconómico. La única riqueza del pobre, su prole, tampoco le queda.

Concebir

concebir

En los conceptos y leyes que haman de realidad biológica, las mujeres son vistas en función de sus potencialidades reproductivas. Son sólo cuerpos, vientres, úteros preparados para la procreación. Este modelo hace un corte, una mutación en la vida de los chicos. La realidad biológica es el pasado, sobre el que no parece indispensable preguntar e indagar, porque, ¿quién querría saber sobre la combinación genética que le dio la vida? Realidad biológica implica curiosidad científica que nos lleva a preguntar sobre qué combinación X/XY dio vida a nuestro ser. Es sólo eso, preocupación científica de laboratorio. Aquí la madre dadora se invisibiliza y parece quedar bajo un microscopio al cual pocas personas desearían acercar los ojos para mirar.
Esta construcción, que es social, excluye al hombre padre (el biológico) y permite su no responsabilidad. Por tanto constituye al procreador en el fantasma, en una sombra.
Es nuestra intención invitar a ampliar el foco de la mirada hacia este otro acto de la obra permitiéndole a la trastienda salir a escena y así correr el velo del poder que encubre, opaca y naturaliza la situación de estas mujeres consideradas como usinas productoras de hijos y que permite a estos hombres permanecer en la penumbra. Creemos que para mejorar la “institución de la adopción” es indispensable hacer visibles a todos los actores que junto con sus hijos entregan una parte de su historia que resulta para siempre expropiada y casi nunca restituida en ellos.

Sobre la adopcion

sobre la adopcion

En este orden, no hay ni nuevos ni viejos enigmas, hay una función enigmática que conserva su carácter central en la configuración psíquica de un sujeto.
En otro orden, el enigma, como aquello que abre a una pregunta dirigida al otro, nos permite algunas reflexiones. En un trabajo llamado “El pudor del enigma, Verdad del sujeto”, I. Lewkowicz, historiador, se refiere al oráculo en relación con la verdad y el funcionamiento social desde el que se la interpreta. Menciona dos funcionamientos: en uno el oráculo pronuncia la verdad, pero mantiene el carácter enigmático al no aclarar el/los sentidos de esa verdad. En el otro, el oráculo detenta el saber y el sentido de la verdad del que interroga. Habría en ese caso una usurpación de la verdad del sujeto por el saber oracular.

Estas cuestiones nos parecen relevantes cuando consideramos el enlace —la cualidad diferencial del vinculo— que se establece entre quien pregunta y quien está en posición de responder. Más allá de la generalidad de este problema, nos interesa centrarnos en la significación que circula alrededor do la información sobre el origen, en las familias adoptivas. Ubicarse como el oráculo que dice “todo”, informa y da el sentido como información objetiva, verdad fáctica inapelable, deja obturada la posibilidad de metaforizar, imaginarizar, de construir sentidos propios de quien interroga. Diferente cuando quien respondo lo hace sabiendo que no sabe todo lo que dice ni cómo lo entramará su interrogador. Sostiene sus propios puntos de incertidumbre, abre a una dimensión deseante. Un punto aquí es que en el interrogar y responder construyen otra versión, que no es sólo la información que circula, sino fundamentalmente la representación de lo que es cada uno para el otro. El valor es, en este caso, la construcción, significación, que arman en un vínculo.

Niño

niño

Complejizaciones éticas
Desde una perspectiva profesional, quienes escuchamos las consultas a partir de un entrenamiento en adopción padecemos un sacudimiento ético cuando nos consultan las parejas que proceden de este modo; pensamos que la elección de una fertilización asistida en paralelo con el comienzo de los trámites para adoptar, sugiere que los futuros adoptantes no registran la denigración que esta política significa para el niño, lo cual pone en jaque “la realización responsable” de la parentalidad que están por asumir, cualquiera sea el origen del hijo.

La adopcion

la adopcion

En Todorov encontraremos una mediación capaz de articular la doble propuesta que se plantean estas parejas. Cuando este autor estudia la literatura fantástica, selecciona dos grandes temas que, de acuerdo con su opinión, se encuentran en toda literatura:
A) El tema del Yo que remitiría a la relación del sujeto con el mundo, al sistema percepción-conciencia regulado por la representación-cosa y la representación-palabra, así como a la construcción de una causalidad arbitraria y a la pérdida de límites por razones emocionales.
Se refiere a un Yo capaz de confundirse y que al mismo tiempo depende de poderes que siente sobrenaturales, los cuales lo conducirán a refugiarse en creencias religiosas. Creencias que lo pondrán en situación de esperar pasivamente la actuación de algún ser superior.
B) La dimensión del Tú que Todorov identifica con la expresión del deseo sexual y el tránsito por el Edipo, junto con el aprendizaje de la diferencia sexual, la relación del sujeto con su deseo y con su inconsciente constituyen la otra alternativa.
El sujeto ya no será pasivo, actuará sobre el mundo e introducirá el discurso que sustituya el mirar, o sea, que accederá a la magia mediante la cual lo sobrenatural queda en manos del ser humano. (Ésta es una interpretación que pertenece al investigador de temas literarios, A. Risco.)