Archivo de la categoría ‘desarrollo infancia’

Tecnicas para enseñarles a hablar

Sábado, 4 de febrero de 2012

Responderles siempre
Para que comprendan el mecanismo de la comunicación, su docente debe responder siempre a sus intentos comunicativos. Así van captando (sin necesidad de libros ni teorías lingüísticas) aquello del emisor, del receptor, del mensaje… Nos sorprenderá ver cómo a los pocos meses pueden mantener conversaciones. Para que esto se produzca, es necesario que en el Jardín o guardería se dé un ambiente cálido y afectivo, que se repitan los sonidos que emiten y se les dé tiempo para que se expresen.

Hablarle mucho al bebe

Jueves, 2 de febrero de 2012

Hablarles mucho
A los chiquitos hay que hablarles desde que nacen. Aunque parezca que no se inmutan ni entienden lo que les decimos, hay que hablarles. Así, irán interiorizando y haciendo familiar el modelo de lenguaje que les transmitimos. Partiendo de esta premisa, en el jardín maternal se les habla cambiando la entonación y el tono de voz, unas veces alto, otras bajito, otras susurrándoles… También se juega a exagerar la pronunciación con movimientos muy amplios de la boca; les llama mucho la atención si para estos juegos su docente se pinta los labios de un color llamativo. De esta forma, se fijan más en la boca y en la manera en que se mueve para articular las palabras. Otra actividad muy rica es hacer gestos de diferentes estados de ánimo y hablarles con la entonación correspondiente: contentos, cansados, tristes, enojados, sorprendidos, etc.

Como aprender a hablar

Martes, 31 de enero de 2012

El buen desarrollo de la lengua es uno de los principales retos de la Educación inicial. Ya desde la sala de bebés comienzan las actividades encaminadas a lograr este objetivo. Para conseguirlo, no son necesarios libros de texto, sino todo un conjunto de estrategias.
• Lo fundamental es despertar su capacidad y su interés por comunicarse. No todos los chicos desarrollan el lenguaje oral al mismo ritmo; no los comparemos.
• Cuando cometan alguna incorrección al hablar, no hay que interrumpirlos para corregirlos, sino repetir nosotros la palabra o la frase correctamente cuando hayan terminado.
• Lo primero que desarrollan es su vocabulario comprensivo. Lo normal es que comprendan muchas más pa-
labras de las que dicen. Después irá apareciendo poco a poco el lenguaje expresivo, por lo general a los dos años se produce la verdadera explosión.
• Ante las dificultades comunes en estas edades (atraso, dislalia, tartamudez, etc.), conviene ponerse en contacto con un fonoaudiólogo o un psicopedagogo (previa consulta con el pediatra).

¿Ya tendría que ir a la guardería?

Domingo, 29 de enero de 2012

¿Ya tendría que ir a la guardería?

No existen razones decisivas a favor de que tu hija vaya ahora a la guardería o esperar hasta empezar el Jardín. Es más, tampoco hay que planteárselo entre elegir una u otra opción: también podría ir unas horas a la guardería cuando tenga dos años cumplidos. Esta edad podría ser un buen momento; pero puesto que piensan tener otro lujo, hay que hacer una salvedad: el nacimiento de un hermano y el inicio de la guardería son dos acontecimientos importantes que no conviene juntar. Nuestro consejo es que entre ambos transcurra, al menos, un intervalo de tres meses.

La comida, fuente de amor

Viernes, 27 de enero de 2012

La comida, fuente de amor
“El primer objeto erótico del bebé es el pecho materno que lo alimenta, el amor se engendra apuntalado en la necesidad de nutrición satisfecha”, expone Freud en una de sus últimas obras. Asi, la comida y el amor quedan entrelazadas y dejan su huella en la psique humana. Algo de esta huella aparece en el saber popular que dice: “El camino más corto para llegar al corazón del hombre es el estómago”, o en las relaciones singulares que solemos tener con la comida por una desilusión amorosa: en ella ahogamos las penas o perdemos totalmente el apetito.
La aceptación por parte del bebé de la leche materna hace sentir a la madre que toda ella es la aceptada, de ahí la expresión “Este chico no me come”.

El comedor del colegio es otro mundo

Domingo, 15 de enero de 2012

El comedor del colegio es otro mundo
Es una oportunidad excelente para que nuestros hijos se eduquen en las comidas sociales. Comer con otros chicos, tratar con una docente que está atendiendo a tantos otros y sin la ansiedad materna, hace que, muchas veces, el chico coma mejor. “Mi hijo de siete años me contó que en el comedor lo obligaron a comer cinco cucharadas de puré de papas -relata una mamá-. Yo, que jamás lo obligo, pensé ‘pobrecito’, pero él siguió así: ‘Comí la primera y puaj, la segunda y puaj, la tercera y la cuarta, puaj, y a la quinta, me gustó y me lo comí todo’. En casa sigue sin comer puré, así que veo que en el colé come lo que le sirven y en casa, lo que le da la gana.” Julia Herrera, directora de estudios de un colegio con comedor, dice: “Es básico, cuando somos tantos, respetar las normas: no gritar, no tirar cosas al piso, recoger la bandeja… Cuando les sirven la comida tienen oportunidad de negociar: ‘No me des mucha ensalada’, ‘Entonces te pongo más de esto’. Pueden repetir las veces que quieran siempre que se hayan comido lo que se les sirvió. Pero la educación primordial es en la casa. Yo no creo que haya que imponer y nada más, creo que hay que dar razones y contrapartidas”.

Enseñar al bebe a comer

Viernes, 13 de enero de 2012

Para tener en cuenta:
Que el bebé siempre tenga una cucharita a su disposición, porque en algún momento empezará a manipularla y en otro momento la usará de forma adecuada. Pero siempre, aun cuando haya aprendido a utilizar la cucharita, permitámosle tomar la comida con la mano, experimentar con sus deditos es una forma de conocimiento insustituible.
A los siete u ocho años se incorpora el cuchillo, con toda la paciencia que requiere.
• El uso del vaso sólo puede aprenderse de forma muy gradual: del vaso con boquilla y dos asas, al de un asa y, por fin, sin asas (se cae mucho, tenemos que relajarnos y entenderlo).
Preparémoslos para el comedor escolar. Es un ámbito muy diferente del familiar y les será más fácil adaptarse si conocen de antemano las reglas que hay que respetar para compartir la comida con sus pares.

Aprender los buenos modales en la mesa

Miércoles, 11 de enero de 2012

Emplear los cubiertos con soltura requiere una habilidad que sólo se adquiere con los años.

“Los buenos modales son un proceso largo -reflexiona el maestro José Luis Gil-. Lo que hay que evitar son hábitos muy infantiles. Hay chicos que tienen que pasar de la papilla dada en mamadera con agujero muy grande para que salga algo muy espeso a la cuchara o al tenedor del comedor escolar. Es como pasar del triciclo a la avioneta. Estos saltos creo que se dan por la premura y por la comodidad, y porque creemos que hay cosas más importantes que debemos hacer. Un chico en edad escolar está en condiciones de aprender. Hay que exigir mejoras, pero permitir la imper-
fección. Además, en este terreno cualquiera tiene cosas por aprender. Yo estoy seguro de que pasaría una velada horrorosa si tuviese que ir a una cena en un hotel lujoso, no sé si comería, tendría que mirar mucho a mi alrededor.”

Cocinar en familia

Lunes, 9 de enero de 2012

La cocina es divertida e instructiva
Llevemos la aventura a la cocina. Una idea es organizar, con la frecuencia que sea posible, “El festín de los…” (completar con el apellido familiar), en cuya preparación participe toda la familia. Entre todos hay que elegir los ingredientes; pensemos en el color, la textura, la forma y la variedad. Es más sencillo es crear salsas para pastas, panqueques o hamburguesas. También los sandwiches admiten ingredientes novedosos.
Olvidemos que la cocina es una actividad cotidiana que realizamos automáticamente. Recordemos la magia del caldero de las brujas y la ilusión del juego de química para estar a tono con la expectativa infantil. Seguir una receta implica resolver instrucciones, medir, cortar, amasar, licuar…, y la estrella: cascar huevos. Los chicos observan: un sólido se transforma en líquido, aceite y huevo hacen mayonesa… (aunque, como ya dijimos, no se trata de abusar de esta salsa).

Alimento de sus hijos

Sábado, 7 de enero de 2012

¿Cómo lograr que prueben un alimento nuevo?
Un desafío que preocupa a muchos padres. “Vas a probar un poquito y te voy a dar mucho de lo que te gusta. Si lo pruebas, te voy a escuchar con más atención cuando me digas que no te gusta”, son frases que sugiere la psicopedagoga Julia Herrera.
“El hecho de que los chicos coman cosas nuevas entra en el capítulo de la curiosidad infantil. Si les das algo atractivo, lo quieren descubrir; por ejemplo, cuando ofreces un juguete nuevo a un chico, no dice que porque es nuevo no lo quiere, sino que lo toma, lo abre, lo desarma. Si no ocurre igual con la comida, es que previamente hemos hecho algo mal”, opina José Luis Gil.
En cualquier caso, si se niegan, bueno, qué le vamos a hacer. Algún día, su novio o novia les hará cambiar de idea.
Seamos creativos con nuestra familia, a la hora de la comida y a cualquier hora. Una mamá con chiquitos cuenta: “En casa, cuando hay espa-guetis con salsa, jugamos a que somos italianos, nos ponemos la servilleta al cuello y hablamos a lo italiano. Es muy divertido, se le ocurrió a mi marido porque los chicos se ensuciaban la ropa con la salsa y no aceptaban ponerse la servilleta al cuello porque decían que era muy incómodo, pero si jugamos a ser italianos, no se oponen”. El juego es un excelente recurso para todo.