Archivo de la categoría ‘Cuidado de los niños’

¿Ya tendría que ir a la guardería?

Domingo, 29 de enero de 2012

¿Ya tendría que ir a la guardería?

No existen razones decisivas a favor de que tu hija vaya ahora a la guardería o esperar hasta empezar el Jardín. Es más, tampoco hay que planteárselo entre elegir una u otra opción: también podría ir unas horas a la guardería cuando tenga dos años cumplidos. Esta edad podría ser un buen momento; pero puesto que piensan tener otro lujo, hay que hacer una salvedad: el nacimiento de un hermano y el inicio de la guardería son dos acontecimientos importantes que no conviene juntar. Nuestro consejo es que entre ambos transcurra, al menos, un intervalo de tres meses.

Controlar la comida en el cumpleaños

Jueves, 19 de enero de 2012

 

Cumpleaños y calorías
¿Cuántas consumen nuestros hijos en esas fiestas?
El inicio del ciclo escolar nos presenta una de las actividades deseadas por los cliicos: las fiestas de cumpleaños, lodos los padres que organizamos una debemos tener en cuenta algunos factores: los alimentos que se sirven a los invitados deberán ser del agrado de ellos, tienen que ser fáciles de preparar y de servir y un aspecto muy importante para considerar son las calorías que contienen cada uno de los productos.

Si hacemos un análisis de los alimentos más habituales que se ofrecen en estos agasajos descubriremos que:
Un vaso chico (200 ce) de gaseosas azucaradas tiene 84 calorías.
Las salchichas tipo viena con el pan de pancho y 10 gramos de mayonesa nos brindan 285 calorías.
Los snacks también son de uso habitual en fiestas y tienen una alta densidad calórica. Por ejemplo. 20 gramos de papas fritas, que es la cantidad que cabe en la palma de la mano, tienen 108 calorías; 20 gramos de palitos de maíz equivalen a 106 calorías. Un sandwich de miga de jamón y queso tendrá 60 calorías.

Los dulces también están presentes:
Una porción de torta de chocolate de cumpleaños (120 g) tiene 500 calorías.
El lemon pie es menos calórico: 100 gramos son 164 calorías.
Cinco galletitas dulces son 160 calorías, y equivalen a un alfajor.
Para los gorditos Si tenemos en cuenta que un chico de 10 años necesita diariamente unas 2.000 calorías y una nena puede precisar 1.600. aproximadamente, y que un problema actual es el importante crecimiento de la obesidad infanto-juvenil. debemos reflexionar sobre el importante aporte católico en los festejos.
En el caso de que nos interese hacer un control de las calorías que consume un chico en un cumpleaños proponemos el siguiente esquema:

Si es un cumpleaños sin actividad deportiva
Pancho con mostaza (o mayonesa ligth). 213 calorías.
Un puñado de snacks (los que quepan en la palma de la mano): 106 calorías.
Media porción de torta (pedir expresamente al anfitrión): 250 calorías, como alternativa una porción de bizcochuelo sin relleno y sin cobertura.
Gaseosa diet. 0 calorías. En total son 571 calorías.
Si en la fiesta hay actividad deportiva podremos ofrecer gaseosa común y la porción de torta habitual, lo que totaliza unas 905 calorías.
No es un tema menor que cuidemos a nuestros lujos de la obesidad porque significa cuidar su futuro. No lo arriesguemos.

Comer bien es, sobre todo, alimentarse

Martes, 17 de enero de 2012

Comer bien es, sobre todo, alimentarse

El desayuno debe ser abundante.
La leche es imprescindible; un chico debería tomar un litro al día.
No conviene abusar de los alimentos fritos o precocidos.
Conviene usar sólo la sal justa para condimentar.
El azúcar es necesaria para el ejercicio físico, pero no hay que abusar.
La idea es comer de todo en su justa medida. “Yo no prohibiría ningún alimento -dice la Dra. Aurora López Gil-, ni la pizza, ni las papas fritas… Pero tampoco hay que elevarlos a la categoría de premios, son cosas que están ahí, se pueden comer, pero no todos los días. Una dieta saludable son hábitos de vida saludables. No se puede separar la alimentación del ejercicio físico ni la vida al aire libre.”

Cocinar en familia

Lunes, 9 de enero de 2012

La cocina es divertida e instructiva
Llevemos la aventura a la cocina. Una idea es organizar, con la frecuencia que sea posible, “El festín de los…” (completar con el apellido familiar), en cuya preparación participe toda la familia. Entre todos hay que elegir los ingredientes; pensemos en el color, la textura, la forma y la variedad. Es más sencillo es crear salsas para pastas, panqueques o hamburguesas. También los sandwiches admiten ingredientes novedosos.
Olvidemos que la cocina es una actividad cotidiana que realizamos automáticamente. Recordemos la magia del caldero de las brujas y la ilusión del juego de química para estar a tono con la expectativa infantil. Seguir una receta implica resolver instrucciones, medir, cortar, amasar, licuar…, y la estrella: cascar huevos. Los chicos observan: un sólido se transforma en líquido, aceite y huevo hacen mayonesa… (aunque, como ya dijimos, no se trata de abusar de esta salsa).

Alimento de sus hijos

Sábado, 7 de enero de 2012

¿Cómo lograr que prueben un alimento nuevo?
Un desafío que preocupa a muchos padres. “Vas a probar un poquito y te voy a dar mucho de lo que te gusta. Si lo pruebas, te voy a escuchar con más atención cuando me digas que no te gusta”, son frases que sugiere la psicopedagoga Julia Herrera.
“El hecho de que los chicos coman cosas nuevas entra en el capítulo de la curiosidad infantil. Si les das algo atractivo, lo quieren descubrir; por ejemplo, cuando ofreces un juguete nuevo a un chico, no dice que porque es nuevo no lo quiere, sino que lo toma, lo abre, lo desarma. Si no ocurre igual con la comida, es que previamente hemos hecho algo mal”, opina José Luis Gil.
En cualquier caso, si se niegan, bueno, qué le vamos a hacer. Algún día, su novio o novia les hará cambiar de idea.
Seamos creativos con nuestra familia, a la hora de la comida y a cualquier hora. Una mamá con chiquitos cuenta: “En casa, cuando hay espa-guetis con salsa, jugamos a que somos italianos, nos ponemos la servilleta al cuello y hablamos a lo italiano. Es muy divertido, se le ocurrió a mi marido porque los chicos se ensuciaban la ropa con la salsa y no aceptaban ponerse la servilleta al cuello porque decían que era muy incómodo, pero si jugamos a ser italianos, no se oponen”. El juego es un excelente recurso para todo.

Educar a sus hijos

Jueves, 5 de enero de 2012

Mejor sin televisión y sin teléfono (se puede, está el contestador automático). Claro que, si una noche toca pizza y gaseosas, podemos llevar la bandeja al living y hacer una especie de picnic. No les demos la lata con los modales, seamos positivos y elogiemos lo bien que lo hacen, es lo más fácil para que lo hagan cada vez mejor. Dejar comida en el plato… ¿cuál es el drama? “Yo creo que lo de obligar a comer es un error -afirma José Luis Gil, maestro-, pero un error en el que suele caer casi todo el mundo, porque no se está dispuesto a decir: ‘Puesto que hay comida, si alguien no come, es porque no tiene apetito. Si no vas a comer, no pasa nada, nos levantamos todos amistosamente y ya está, no es ningún drama’. Pero no suele ocurrir así, dejar comida en el plato es una tragedia. Creo que eso nace de los primeros miedos, de cuando el chico es muy pequeño y, si no quiere comer, no te puede decir si está mal de salud. Luego esos miedos se van arrastrando y el encargado de la comida de los chicos arrastra esa inseguridad.” Mayonesa con todo. Sin duda no es lo mejor para degustar diferentes sabores, la mayonesa actúa como un rasero igualitario: todo tiene gusto a mayonesa. Más que prohibírsela podemos pedirles que alternen, un bocado sí y otro no. O que hasta la mitad del plato coman sin mayonesa.
Este tipo de transacciones instala el espíritu democrático en la mesa familiar, más importante que el apego a la mayonesa, que suele mermar con el tiempo.

Empezar a ir a la guarderia

Domingo, 1 de enero de 2012

• Intentaremos que en casa todo fluya de forma tranquila y relajada. No aumentemos la tensión que le implica empezar a ir a la guardería con discusiones, ritmos caóticos, etc.
• Aunque nuestra primera reacción a su llanto sea el sacarlo de la guardería, movámonos con pies de plomo. Pensemos que lo normal es que se adapte en pocos días.
• Sólo en los casos en que constatemos que el jardín maternal no funciona es recomendable que lo cambiemos de centro. El chiquito necesita un marco estable de referencia y muchos cambios lo perjudican.
• En el momento de despedirse, nada de mentiras (aunque nos puedan parecer piadosas) del tipo de “Vuelvo enseguida”.

Niños de mamá

Jueves, 29 de diciembre de 2011

Tiene “mamitis”
Alrededor de los 8 ó 10 meses, la mayoría de los bebés pasa por una etapa en la que les cuesta más separarse de sus personas de referencia. Es la época de la “mamitis” acentuada: rechazan a los extraños y sólo quieren los brazos de su mamá. Es algo normal dentro de su desarrollo evolutivo, y lo lógico es que lloren desconsoladamente al ver que sus papas se van y los dejan en el Jardín. Durante este período, su docente tendrá que brindar al pequeño mucho afecto para facilitarle su adaptación y que se sienta seguro y querido.

Una forma de protesta de los chicos

Martes, 27 de diciembre de 2011

Es una forma de protesta
Entre los 15 meses y los dos años y medio, aproximadamente, los chicos pasan por una fase de afirmación de su personalidad. Se sienten “grandes” y más autónomos y no van a dudar en mostrar su interés por salirse con la suya. Retarnos va a ser su juego más divertido e intentarán imponer su criterio de las formas más variadas. Una de las más formidables es negándose a ir a clase. Está claro que haciendo lío al llegar al Jardín llaman sobradamente nuestra atención.

Cuando el niño atraviesa un mal momento

Domingo, 25 de diciembre de 2011

Atraviesa un mal momento
Hay épocas en la vida de un chico que no son las idóneas para hacerlas coincidir con el inicio de la escolarización. El nacimiento de un hermano o una racha de discusiones o tensiones en la familia, son causas justificadas para que se niegue a ir al Jardín. Todo lo que ocurre en su núcleo familiar lo afecta; una mudanza, por ejemplo, puede llegar a alterarlo mucho (¿y a quién no?). Si se encuentra incubando alguna enfermedad, también le costará más separarse de su papas. Y. por supuesto, después de haber estado enfermo (¡con el extra de mimos que esto conlleva!).