Inscribirse en los lugares institucionalmente previstos para solicitar la adopción al mismo tiempo que se practica la fertilización asistida indica una diferencia sustantiva entre los futuros adoptantes. Suponemos que quienes deciden adoptar, convencidos de la imposibilidad de una fecundación y sin recurrir a alguna técnica de inseminación artificial, guardan en secreto la esperanza de algún milagro, pero no avanzan en la búsqueda de ese milagro mediante la técnica.
Archivo para la Categoría » Adoptantes «
Estas técnicas forman parte de la categoría que Giddens denomina sistema de expertos en los que la comunidad deposita su confianza y que operan como una condición de seguridad ontológica. Es una confianza que no se deposita en personas individuales sino en sistemas especializados. En este caso las instituciones (casi siempre privadas) se ocupan de preparar las carpetas que contienen los datos y las evaluaciones psicológicas y sociales de los adoptantes.
Se desactiva el fantasma de un hijo ilusionado que, refugiado en una dimensión fantástica, los abandonó como padres, porque no se hizo presente mediante la convocatoria parental de la concepción.
En cambio, los candidatos a adoptar que ensayan fertilizaciones asistidas, comienzan los trámites en busca de una adopción mientras mantienen la expectativa de una gravidez a la cual apuestan mediante las diversas técnicas de fertilización asistida.
Los adoptantes, aunque nostalgien el hijo no habido, construyen un deseo de hijo que fue concebido por otros. En estas situaciones la novela familiar puede mantener la esperanza de un embarazo tal vez, o “milagroso”, pero no se elige una fertilización asistida, no se convoca a “la magia” que se asocia a dicha práctica.
En ambas situaciones se parte de un hijo no nacido, pero cuando sólo se piensa en adoptar, la libido y el compromiso psíquico están disponibles para procesar el deseo hacia ese niño en ciernes. ¿Cuál será la disponibilidad psíquica que pueden resguardar para un hijo adoptivo quienes al mismo tiempo recurren a las NTR para concebir de acuerdo con un deseo de hijo consanguíneo?
Cuando la pareja imposibilitada de procrear piensa, en un primer momento, en términos de adopción, forma parte de un universo, el que conocíamos hasta ahora.
Para quienes lo adoptan, ese instituirse gradualmente como sujeto en función de hijo constituye la novedad que se diferencia, en su construcción y formalización, del ser hijo de, como producto de un acoplamiento entre los miembros de una pareja; éste es un modelo que se considera paradigma de lo instituido puesto que se afianza como lo dado y lo natural.






