Aprendiendo a educar a mi hijo

CONCEPTOS EQUIVOCADOS
Con frecuencia, al desear lo mejor para nuestros hijos, equiparamos su trato al de un adulto. El respeto debe ser igual para todos los miembros de la familia, pero no así las obligaciones y los privilegios. Debemos tener en cuenta que la familia no es una democracia. Sí, has leído bien. En la familia educamos para la democracia, pero no es una democracia. Para dar al niño el derecho a elegir, primero le debemos formar.

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