Se mira en el espejo de la biológica pero desea ser una madre; en vez de soltarlo, desea retenerlo. Aspira a una sustitución: ocupar el lugar de la Otra, sor la madre biológica del bebé. Esto da lugar a fantasías de secuestro y robo y si el bebé ha sido comprado estas fantasías están doblemente justificadas.
El fin de la guarda trae la seguridad jurídica y marca un salto cualitativo. El adoptado pasa a ser hijo de ella. Desaparece la otra y los otros, los jueces, los psicólogos, los asistentes sociales. El hijo es de ella y los documentos así lo atestiguan.
Etiquetas: maternidad, paternidad, por maternidad, ropa maternidad
