Adopciones

adopciones

La experiencia que pude construir durante algo más de treinta años trabajando con adoptantes y adoptivos me enseñó que, cualquiera haya sido la inserción de la criatura en el hogar adoptante, y cualquiera fuese su origen, la relación que se entabla entre estos padres y sus hijos tiende a producir bienestar en los miembros de la familia (si exceptúo los historiales que incluyen violencias de diversa índole).
Señalo esta experiencia porque es probable que más allá de un primer momento conflictivo, de acuerdo con lo enunciado en este capítulo, la convivencia entre los adultos y el niño quede embargada por la necesidad recíproca que tienen los unos del otro y viceversa.
Podría afirmar que lo habitual —aunque no contamos aún con una casuística significativa de adoptivos que sean hijos de padres que previamente ensayaron inseminación con donantes NN—es que después de transcurrir un tiempo los adoptivos consiguen articularse con los adoptantes y éstos logran elaborar los niveles de frustración, las angustias y los dolores que les significa la ausencia de un hijo consanguíneo. Con las excepciones esperables.

Etiquetas: , , ,

Deja un comentario