Al no poder concebir, el espacio que avalaba el deseo de hijo consanguíneo quedó administrado por los duelos sucesivos. Es esa administración de las frustraciones la que impregna la posibilidad de hacer duelo, la que fragmenta el deseo de hijo y disocia su representación, tal como la produjo la pareja cuando esperaba concebir.
Lunes, agosto 17th, 2009 | Author: admin
Categoría: Hijos adoptados
Tags: hijo, hijo madre, hijos, madre hijo, muerte hijo
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