La UAO CEU es la única universidad catalana que ofrece la posibilidad de estudiar el grado en Educación Primaria y el grado en Educación Infantil o bien la doble titulación de Educación Infantil + Educación Primaria. Todas ellas son en modalidad bilingual degree.
Es muy recomendable si deseas seguir estas carreras.

La UAO CEU ofrece un sólido programa formativo, resultado de la suma de experiencias educativas universitarias vividas tanto en el área de Humanidades, como en las Escuelas de Magisterio de Vigo y Sevilla.
Respecto al área de Educación la UAO CEU permite estudiar los grados en Educación Infantil y Grado Educación Primaria así como el doble grado en Educación Infantil y Primaria en la modalidad bilingüe para los futuros maestros interesados en ampliar sus horizontes hacia el exterior.

Para terminar hay que decir que se seguirán ofreciendo las enseñanzas más clásicas. La Universitat Abat Oliba CEU es la escuela privada de Derecho más antigua de Barcelona, por lo que los alumnos salen de allí con una base sólida de conocimientos en todos los ámbitos del sector jurídico y están preparados para enfrentarse al mundo laboral. Otros grados que también están consolidándose son los de Dirección de Empresas, Marketing y Dirección Comercial, Psciología y Publicidad y Relaciones Públicas.

Ayudar con las tareas de casa

Llegamos a casa y lo primero que encontramos son sus zapatos llenos de barro en el hall, la campera tirada en el sillón del living y un plato con un pedazo de bizcochuelo a medio terminar sobre la mesa. ¿Tan ocupado está con los deberes que no tuvo tiempo de guardar los zapatos, colgar el abrigo y llevar su plato a la cocina? Pero no, lo encontramos sentado frente al televisor.
Aquí vivimos todos y todos ayudamos:
¿Sirve de algo retar a nuestros hijos por su desidia? ¿Cómo hacerles ver de una vez por todas que ellos también pueden, y deben, ayudar en casa?
Es evidente que no podemos convertirnos en su sombra y levantar la cantidad de objetos que van dejando a su paso. Aun contando con ayuda en casa, es bueno que los chicos se acostumbren a asumir pequeñas responsabilidades domésticas. Tampoco sirve esperar a que sean más grandes y se den cuenta de lo desagradable que es estar siempre pendiente de las cosas que los demás abandonan por ahí. Y no se es mejor mamá o papá por no dejarlos levantar ni un alfiler (“¡Pobrecitos, con todo lo que tienen que estudiar!”).
Las tareas escolares son una ocupación primordial en la vida de un chico. Y no lo es menos jugar, disponer a diario de un tiempo de ocio o disfrutar de vez en cuando del placer de no hacer nada. Pero también es importante que contribuya, en la medida de sus posibilidades, a mantener el orden de la casa.
A ser solidario no se aprende en un día:
Si a todos nos gusta disfrutar de un hogar acogedor, de una camisa limpia y planchada después de la ducha, es justo también mostrarse solidario con mamá y papá, o con los hermanos mayores, y ayudar en esas pequeñas tareas cotidianas.
A los cuatro o cinco años, o incluso antes, a todos los chicos les encanta sentirse útiles. Enseguida se prestan a poner los cubiertos en la mesa, alcanzar los broches al tender la ropa o guardarla en su lugar cuando ya está planchada. Si bien es verdad que terminaríamos antes si ellos
no estuvieran de por medio, hay que valorar su buena predisposición, no escatimar elogios y derrochar tiempo y paciencia para enseñarles a colaborar en forma eficaz. Seríamos muy injustos si, en esa primera fase, no valoráramos su granito de arena y, unos años más tarde, les exigiéramos precisamente esas pequeñas ayudas que en su día no apreciamos.

Medidas de seguridad en el hogar

Medidas de seguridad en el hogar:
El afán que demuestran por explorar todo lo que los rodea (especialmente cuando se trata de un territorio poco conocido, como el domicilio de los abuelos) es fundamental en su desarrollo, pero también implica una fuente importante de riesgos, porque a esta edad desconocen las consecuencias de sus actos. Para prevenir accidentes, conviene enseñarles los lugares donde no deben tocar y anticiparse a los peligros que puedan surgir dentro de casa o en el exterior.
Productos tóxicos:
Hay que guardar los medicamentos y artículos de limpieza en un lugar inaccesible y cerrado.
Falsos caramelos:
Cuidado con los artículos de uso común que solemos dejar inconscientemente sobre la mesa (botones, encendedores, monedas, cigarrillos, pilas, ceniceros con colillas. ..); para ellos resultan muy atractivos.
Objetos peligrosos:
Conviene mantener fuera de su alcance todos los objetos aparentemente inofensivos que puedan resultar peligrosos en su poder (cubiertos, herramientas, cosméticos…) y utilizar seguros que impidan la apertura de puertas y cajones de los armarios que quedan a su altura. No los dejemos jugar con bolsas de plástico, pueden producirles asfixia.
En el baño:
Sólo pueden entrar acompañados de un adulto. La bañera debe tener una alfombrita antideslizante; y la canilla, una almohadita inflable que aminore posibles coscorrones (también puede ser útil una prenda de ropa anudada). Si hay un banquito, es mejor esconderlo. A esta edad ya saben subirse y alcanzar lo más inesperado.
La cocina:
Por norma, procuremos que no entren en ella, sobre todo cuando estamos preparando la comida.
Ventanas:
Es aconsejable protegerlas (si es preciso, con cierres de seguridad) para impedir que accedan a ellas.
Electricidad:
Los enchufes deben aislarse con protectores de seguridad y conviene también revisar la instalación eléctrica exterior (cables eléctricos pelados o en mal estado, cordones de electrodomésticos que cuelguen a su alcance, etc.). Los aparatos que se ponen en marcha con sólo apretar un botón (batidora, molinillo, picadora…) deben estar siempre desconectados.
Ayuda extra:
En comercios infantiles y grandes supermercados pueden adquirirse numerosos complementos que aumentan la seguridad infantil (y la tranquilidad de los mayores). Por ejemplo: barreras de cama, cierres de seguridad para puertas y ventanas, protectores de silicona para bordes de mesas, topes para cajones, pinzas sujeta-manteles, etc.

Los abuelos que cuidan a sus nietos

Unos días con la abuela ¡Qué bueno!
Cuando las obligaciones laborales nos impiden dedicarnos a los hijos en su tiempo de vacaciones, hay que buscar alternativas.
Si la economía familiar permite pagar a una persona (de probada confianza) que cuide de ellos en casa mientras trabajamos, perfecto, el problema estará resuelto.
Otra posibilidad son las guarderías; en ellas nuestros hijos pueden relacionarse con otros chicos de su edad, al tiempo que asumen normas básicas de comportamiento (comer sin ayuda, esperar turno para subirse a la hamaca, jugar con sus iguales…). Pero muchas instituciones cierran sus puertas durante las vacaciones de invierno.
Algunos padres resuelven el cuidado de los niños disfrutando el tiempo de descanso por separado, pero esto no es siempre posible y, además, las vacaciones no son lo mismo si no son en familia.
Los padres deben informar a los abuelos de las costumbres del chico y también de la: normas educativas básicas.
¿Qué hacer entonces? Quienes cuentan con padres (o al menos con una madre) que no trabajen fuera de casa y estén dispuestos a ocuparse de sus nietos, ya saben la suerte que tienen. Y más si viven en un lugar diferente que permita a los pequeños disfrutar del consabido cambio de aire. Dejarlos con los abuelos aunque sospechemos que los van a consentir en exceso o eso implique verlos exclusivamente los fines de semana es una idea magnífica.

¿Está familiarizado el chico con ellos?
Hay muchos padres que se inclinan por esta última opción, más práctica y económica que las demás, y los chicos aceptan encantados siempre y cuando ya estén familiarizados con sus abuelos. De no ser así, será más prudente probar antes: dejarlo con ellos durante un fin de semana y observar cómo responde el pequeño y también, claro está, cómo lo pasan nuestros mayores.
Las abuelas adoran a sus nietos y la mayoría están dispuestas a ayudar cuando haga falta. “Tener a Facundo en casa es lo mejor que me puede pasar. Aunque me exige mucha dedicación, en el fondo me rejuvenece y me da vitalidad -explica Clara, una abuela primeriza de 56 años que no trabaja fuera de la casa-. Estoy deseando que me lo dejen unos días para mí sola. Acaba de cumplir año y medio y está para comérselo. Le compré un triciclo, así que lo vamos a pasar muy bien juntos.” “Lo malo es que mis padres están a 90 km de aquí y sólo podremos ver a Facundo los fines de semana -señala la mamá del chiquito-, pero el sacrificio vale la pena porque allí va a estar más tranquilo y mejor atendido.”
A veces, las circunstancias familiares no permiten otra opción, como le sucede a Rosa, madre de Mateo y Valentina, de 13 meses y cinco años respectivamente. “No me queda otro remedio que dejarlos con mis padres, porque tanto el colé como la guardería cierran durante quince días -explica-. Mi mamá los atiende bárbaro, pero los consiente demasiado y, cuando vuelven con nosotros, los primeros días están tan mimados que me dan ganas de mandárselos de vuelta. ¡Quién la ha visto y quién la ve, con lo estricta que fue cuando yo era chica!”.

No es bueno que le consientan todo:
La convivencia entre nietos y abuelos suele resultar muy grata y enriquecedora, ya que éstos disponen de más tiempo que los papas y tienen más ganas de jugar. Pero también puede incidir de forma negativa sobre la educación del chiquito o causar conflictos entre padres y abuelos si no se establecen algunas pautas educativas de antemano.
Casi todos los abuelos se muestran mucho más flexibles y protectores con sus nietos de lo que fueron con sus hijos y restan importancia a las travesuras de los niños: “Pobre-cito, no lo retes, es muy chiquito y no sabe lo que hace. “Déjalo en paz, con algo tiene que jugar, ¿no?”; “Si no le gusta el puré, dale un yogur”…
¿Es que ya no se acuerdan de que con las lentejas de nada valía aquello de las tomas o las dejas?, ¿y de lo fastidiosos que se tornaban cuando jugábamos en el living y revolvíamos todo?…
“Reconozco que a veces | soy demasiado permisiva con mis nietos -confiesa la madre de Rosa-, pero es que me da miedo de que no la pasen bien conmigo y no quieran volver. Total, para unos días que van a estar conmigo… Ya los educan sus padres.”
Esta actitud es errónea y, a la larga, puede perjudicar a los chicos y generar tensiones entre progenitores y abuelos. Querer a un niño no significa consentirle todo, también hay que educarlo y ponerle límites cuando sea preciso.
Para facilitar las cosas, los padres deben explicar las normas que ellos siguen en casa,
y los abuelos deben respetarlas en lo posible o, al menos, no contradecirlas. Aunque se les haga cuesta arriba, tienen que hacer un esfuerzo y retar al niño si hace algo mal.

Claves para suavizar el cambio de entorno.
A esta edad los chicos todavía no diferencian perfectamente los dos mundos educativos y pueden desorientarse cuando cambian de ambiente. Por lo tanto, durante la permanencia en casa de los abuelos hay que intentar que todo siga más o menos igual, procurando alterar el mínimo sus necesidades, costumbres y rutinas (comidas, baño, juegos, sueño).
Para eso es aconsejable:
Que el chico lleve consigo algo de la casa, como su almohadita, sus juguetes favoritos o su cuna si aún no duerme en la cama. A esta edad todavía perciben los objetos familiares como parte de sí mismos.
Ubicarlo en una habitación propia, donde además de descansar pueda jugar y guardar sus cosas. Lo normal es que ya duerma solo en casa, así que nada de colocar la cuna en el cuarto de los abuelos para tenerlo más cerca. Conviene situarla lejos de ventanas, cortinas o elementos por donde el chiquito pueda colgarse o trepar.
Disponer de un espacio amplio en el que se mueva con libertad y seguridad. Un patio, un jardín o al menos un living libre de objetos susceptibles de romperse o hacerle daño.
Explicarle la situación. Ya se da perfecta cuenta de lo que pasa, y se sentirá traicionado y confuso si jugárnosla” la escondida cada vez que nos despedimos o le decimos que volvemos enseguida y después tardamos en volver. No lo engañemos y, aunque llore al decirle chau, hay que despedirse siempre de él.
Los abuelos pueden poner fotos de la familia en su habitación para que sienta que, aunque está de paso, tiene un hogar allí. Y aunque no sea muy amigo de hablar por teléfono, le alegrará escuchar la voz de sus papas todos los días.

¿Seré buena madre adoptiva?

¿Seré buena madre adoptiva?
Estoy intentando quedarme embarazada, pero el médico lo ve difícil, así que he Iniciado trámites éo adopción. Me han dicho que te hacen una entrevista para mostrar tu idoneidad como padre. ¿Cómo la preparo para pasarla con éxito?
No te tomes esa entrevista como si fuera un examen de oposición. Los profesionales que vas a encontrar en ella sólo pretenden conocer aspectos de vuestra vida que les puedan indicar que podéis ofrecer un marco adecuado para un futuro niño en adopción. Lo mejor será que os presentéis tal y como sois, considerando que os solicitarán información acerca de vuestra relación de pareja, lugar de residencia, estatus socioeconómico, ambiente familiar, motivos por los que queréis adoptar, qué ofrecéis al futuro hijo; es decir, nada que no sepáis de antemano. Lo que sí sería interesante es que tu marido y tú hablaseis antes sobre estos aspectos, para llevar una idea común a la misma.

Educando al niño desde bebe

Hay cosas que no se prestan:
Aunque queramos que nuestro hijo se convierta en un adulto generoso y caritativo, no debemos olvidar que existen algunas cosas que son de uso personal, y que nunca debemos obligarlo a prestarlas, porque conseguiríamos que se sintiera inseguro y desprotegido. Sería un error forzarlo a dejar su juguete de consuelo o su peluche favorito: este objeto es demasiado íntimo para que lo tenga otro chico. Nuestro pequeño se siente tan identificado con ciertas pertenencias que le resulta muy difícil que otras manos se apropien de ellas aunque sólo sea por un ratíto. Su cuna, su chupete,su mamadera… también forman parte de este tipo de objetos personales e intransferibles.

El Sindrome de marfan

Conozca el Sindrome de marfan:

Se trata de una enfermedad heredada de los padres, en un 50% de los casos, que se produce por la anomalía de un gen que altera el tejido conectivo, cuya función es la de sostener los tejidos.
Esta afección se manifiesta:
1. A nivel locomotor a Graves de la hiperlaxitud articular, la escoliosis y la alta estatura;
2. A nivel ocular, por el impacto sobre el cristalino, produciendo miopía, desprendimiento de retina y ceguera. Ademas, como el tejido conectivo también forma parte de la aorta, debilita y fisura la arteria ocasionando aneurisma. Quienes padecen esta enfermedad, deben evitar los deportes exigentes, mantener una adecuada presión arterial y controlar de cerca la visión, las articulaciones y el corazón. Gracias a la aparición de nuevas técnicas quirúrgicas y a la difusión de sus señales, la expectativa de vida se elevo significativamente.

MAS DATOS:
En EE.UU., se calcula qUe cerca de 200.000 personas padecen este sindrome. En la Argentina, se conocen alrededor de 1.000 casos.
El tratamiento lo conduce cada especialista de acuer-do a los sintomas. Hay equipos multidisciplinarios que se encargan de la atencion integral de los pacientes con este sindro-me en instituciones de Capital Federal.

Drenaje de timpano

¿Cuándo se coloca un drenaje?
Si a pesar de los antibióticos, las gotas antiinflamatorias, los analgésicos… el pequeño sigue teniendo dolores, a veces sólo queda una solución: perforar el tímpano, esto es, practicarle una paracentesis y colocar un drenaje. El médico suele anestesiar totalmente al niño y hacer una mínima incisión (con la ayuda de un microscopio) para que el pus pueda salir del oído medio. Así, los dolores disminuyen.
Estos drenajes se utilizan también para mejorar la audición si el pequeño tiene mucosidad crónica del oído y para prevenir las otitis de repetición cuando el chico es especialmente propenso.
El drenaje consiste en introducir en el tímpano un pequeño tubo de plástico (diábolo) generalmente con ambos extremos reforzados. Se deja allí entre seis y nueve meses, al cabo de los cuales el tubito suele caerse solo.

Clasificacion de la otitis

Los médicos clasifican las otitis según la parte del oído afectada, la duración y la producción de secreciones.

Media: Afecta al oído medio; es muy común en invierno.
Externa: Típica del verano, se produce en el oído externo.
Aguda: Dura menos de tres semanas.
Crónica: Se prolonga por más de tres meses.
Recurrente: El pequeño tiene tres episodios en un período de seis meses.
Supurada: El pus que invade el oído medio rompe el tímpano y sale al exterior.
Serosa: El oído medio se llena de un líquido blanco translúcido.
Congestiva: No se acompaña de exudado ni de supuración.

Pediculosis en los niños

¡CHAU PIOJOS!

Un nuevo producto pediculicida, permite termincjr con esta indeseable companfa sin productos qufmicos.

Al menos el 80% de los chicos padecen pediculosis todo el ano. Esto se debe a que los piojos no se toman vacaciones, y los acompanan en el cole, la colonia y la pileta.
A pesar de esto, la buena noticia es que ha sido aprobado un nuevo producto de origen nacional, que permite terminar con esta “invasion” gracias al desarrollo de un Mquido elaborado con aceites esenciales de plantas aromaticas, sin insecticidas quimicos y que, en pruebas de laboratorio, demostro ser 100% efectivo para combatirlos, especiaknente en los casos en que los piojos se tornaron resistentes a la permetrina, principal componente de la mayoria de los pediculicidas mas conocidos. Transformado en una locion que no deja el pelo grasoso y se va con el enjuague, el nuevo producto tiene un efecto toxico sobre el piojo, que suelta sus femes garras del pelo. Diez minutos despues de la aplicacion, y con el peine comun, se los puede refear del cabello con facilidad.